Desempleo y enfermedad: la planta de afluentes de la aceitera Cofco está descuidada y es un peligro para Lanús
Por Federico Arcelli.
Fotos: Analía Serrudo.
Se cumplen dos semanas del día en que la fábrica aceitera Cofco, de Valentín Alsina, cerró y dejó a 195 trabajadores en la calle. También se conmemoran dos semanas del acampe impulsado por los propios despedidos, en frente del lugar, con el único objetivo de ser reincorporados. Lejos de recibir respuestas por parte de las autoridades de la empresa china, y solidaridad del Municipio de Lanús, los operarios de la planta -también despedidos- denunciaron que los vecinos de la zona correrían riesgo de contraer enfermedades sino se realiza el tratamiento periódico de afluentes y desechos en la planta biológica de la fábrica. A su vez, el hospital UPA y la unidad sanitaria Centro Piloto, de Villa Jardín -ubicados a unas diez cuadras del barrio y de la fábrica- no se encuentran con los recursos necesarios para atender las demandas que puedan llegar a aparecer. Se trata de un reclamo que busca hacerse visible antes de que sea demasiado tarde.

La Unión de Lanús visitó nuevamente las inmediaciones de la fábrica para dialogar con los trabajadores. Con mates de por medio, para contrarrestar el frío y la lluvia del martes, los operarios especializados en el tema ambiental, y pertenecientes al Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA), detallaron sobre el tema. “No es de público conocimiento, pero la planta realiza un tratamiento de afluentes, que viene del proceso del aceite. Se trata de una serie de productos que no se pueden volcar al Riachuelo. El tratamiento de afluentes cuenta con un proceso físico-químico que reduce a un 50% la posibilidad de que estos contaminantes puedan generar un problema en el medio-ambiente o en la cuenca. Hoy esa tarea está sin hacer”.
El tratamiento de afluentes es una tarea que está sin hacer»
La reunión transcurría en un clima de plena solidaridad y compañerismo. Algunos hacían el fuego y cocinaban tortillas, mientras que el resto de los delegados gremiales continuaban ahondando en detalles sobre un tema que debería ser tomado como central. Resulta que los desechos no controlados por la fábrica podrían causar -según los especialistas de salud- enfermedades gástricas, fiebre tifoidea, hepatitis, gastroenteritis y enfermedades endémicas, en caso de establecer un contacto con el líquido contaminado. Los trabajadores afirmaron que hicieron «una serie de denuncias que sirvieron para que que se acercara el personal de ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo). De todos modos, no nos dejaron pasar, por lo cual no sabemos que sucedió adentro. Nos gustaría saber si pusieron alguna restricción de volcado o si se tomó alguna decisión, pero no tenemos novedades».
Los trabajadores despedidos consideraron fundamental la difusión de este tema tan importante para mantener en alerta a los ciudadanos.»Queremos advertirle a la población del riesgo que ocasiona no controlar los afluentes. Antes de ser despedidos, vigilábamos rigurosamente la situación, cada dos horas, con un laboratorio y dos analistas en el sector, que determinaban que no pasara ninguna bacteria. En la actualidad, utilizan los baños 16 personas de seguridad y unos 15 o 20 policías. La planta biológica sigue recibiendo agua cloacal y vuelca ese líquido a la población sin ninguna clase de control». Y agregan: «Los líquidos deben estar controlados sí o sí, por lo menos clorados en su salida, ya que al no haber cloacas en la zona puede ingresar alguna bacteria y que alguien se agarre hepatitis. Ojalá no pase, por el bien de la gente, pero nos obliga a hacer esta denuncia que sirve para cuidar el medio ambiente y la salud de los vecinos».
Por último, uno de los delegados gremiales reflexiona: «Me gustaría que nos preguntemos como población por qué teníamos tantos controles cuando trabajábamos y ahora nadie está controlando nada de lo que pasa en la planta».
Unidad Ciudadana visitó el acampe
El concejal de Lanús, Edgardo Depetri, se acercó a las inmediaciones de la aceitera Cofco para solidarizarse con los trabajadores despedidos de la planta. En diálogo exclusivo con La Unión de Lanús, el edil le atribuyó este conflicto al gobierno de Cambiemos. «Esta es la política del macrismo para Lanús. Realizan mucha propaganda para algunas obras del centro de la ciudad, pero por el otro lado destruyen la industria y el trabajo de los lanusenses. De manera directa o indirecta se pierden 500 empleos», aseguró.
Destruyen la industria y el trabajo de los lanusenses»
El ex Diputado Nacional, asimismo, agregó que «los responsables son Macri, Vidal y Grindetti, que ejecutan una política económica favorable a la extranjerización de las empresas, a la pérdida del valor agregado y a la caída del consumo del mercado interno».
El Foro Hídrico opina
Sergio González integra la Red de Villa Jardín y el Foro Hídrico de Lanús. En consonancia con el reclamo de los operarios despedidos, comenta que «la Unidad Sanitaria Ambiental de Villa Jardín se encuentra acéfala desde esta gestión, con el desabastecimiento de todo el personal técnico. Si no hay un control de la empresa, los desechos podrían llegar hasta las bombas de agua del Río de la Plata, que es el lugar de donde consumimos».
Los desechos podrían llegar hasta las bombas de agua del Río de la Plata, que es el lugar de donde consumimos»
El especialista sobre el tema confirmó que ACUMAR se acercó a la fábrica por una serie de llamados que él mismo realizó. «Visitaron la planta y publicaron en su página oficial un informe en el que dijeron que estaba todo bien. Plantearon la posibilidad de hacer unas filmaciones con un dron para ver cómo estaba todo, pero no sé si lo concretaron. En una audiencia que tuvimos en Morón criticamos fuertemente el proyecto y la política de salud que pretende aplicar ACUMAR. Esto explica la situación».
Sergio González dudó que se encuentre fácilmente una solución. «El tema es que no van a tomar realmente el conflicto porque la política nacional es no meterse. Sacaron un comunicado, fueron a la grasera del Barrio Pampa a verificar, porque hay denuncias desde hace rato. La aceitera hace tiempo que contamina y su descarga no la hace en el Riachuelo, sino a través del canal Millán, que se ubica a cien metros. En ese canal estamos pidiendo una obra para que no se inunde», aseguró.
Por último, agrega: «ACUMAR y algunas dependencias hacen lo que hacen, pero la decisión principal es del gobierno nacional. Del presupuesto de 1800 millones lo bajaron a 900 millones. Despidieron personal técnico en todas las unidades sanitarias ambientales; ya no se hacen más los operativos. Por más que hagan lo que hagan, la política central se define en otro ámbito. No hay política de prevención».
En caso de emergencia, los hospitales y centros de salud tampoco funcionan bien
Los desechos que pueden ocasionar problemas en el medio-ambiente también son perjudiciales para la salud de los vecinos que se encuentran en las zonas aledañas a la fábrica. Dentro de un contexto en el cual el Ministerio de Salud de la Nación devino secretaría, los espacios médicos más cercanos a la aceitera Cofco son el UPA N°3 y la Unidad Sanitaria Centro Piloto, de Emilio Castro 3826, ambos ubicados en Villa Jardín. La falta de insumos y recursos genera que no puedan atender la totalidad de las demandas.
Daniel Fernández es empleado administrativo de la Unidad de Pronta Atención N°3 (UPA) de Lanús y delegado de ATE del distrito. Se trata del hospital más cercano a la fábrica Cofco de Valentín Alsina, a poco menos de 15 cuadras de distancia, sobre la calle Cnel. Osorio 2931, Villa Jardín. Una sesión en el Concejo Deliberante determinó la municipalización de este organismo que antes era provincial. El dirigente gremial denunció que el cambio de gestión trajo aparejado la falta de recursos que hoy sufren. «Tenemos muchos menos recursos, desde 2015 hasta la actualidad. El UPA contaba con una guardia de dos médicos por día y ahora hay uno sólo. Además, tenemos pediatría solamente un día. La dejadez que tiene este espacio por culpa del Estado es muy visible, incluso en la iluminación, limpieza y en la falta de cuidado que tiene el predio a su alrededor. Cualquiera que pasa puede ver que el lugar está abandonado».
Tenemos menos recursos desde 2015 hasta la actualidad»
En cuanto a los recursos hospitalarios, Fernández afirma: «Todo lo que se rompe no se vuelve a recuperar. Nos pasó eso desde 2015 hasta la fecha. Por la baja del Plan Remediar (entrega de productos gratuitos sin la necesidad de obra social), se acotó la medicación. Solemos usar muchas ampollas específicas para lo que es la guardia y nos faltan esos recursos». Y agrega: «Tenemos mucho menos de lo que teníamos antes y encima está viniendo más gente. Hicimos un abrazo visible para reclamar sobre los problemas que estamos viviendo porque vemos que existe un plan de vaciamiento. Casi no tenemos gasas ni vendas. Nos trajeron algunas cosas, pero es mucho menos de lo que se necesita. Lo que está en el UPA no alcanza por el caudal de gente que viene. Hay tareas específicas que no las podemos resolver».
Ante la falta de profesionales y recursos para la atención médica correspondiente, los vecinos de Villa Jardín y Valentín Alsina deben buscar alternativas. «Los pacientes que no podemos atender en el UPA se movilizan inevitablemente al Hospital Evita, que también está en malas condiciones, o se van para Capital Federal, si es que pueden hacerlo. La situación es alarmante porque no podemos dar respuestas», se lamentó Fernández.
La situación es alarmante porque no podemos dar respuestas»
Walter Pintos, dirigente de ATE Lanús, amplió la cuestión del pase del UPA N°3 a la órbita del distrito: «Se votó el año pasado la municipalización. Se trata de un hospital público provincial que ya sufre el desguace por parte de la gobernación de Buenos Aires. Es un hospital muy necesario porque se encuentra en Villa Jardín, un barrio de 200 mil habitantes. Al municipalizarlo también tenemos problemas referidos a qué va a pasar con el futuro de los trabajadores. El UPA tiene como cabeza de gestión al Hospital Evita, que tampoco está bien. Si ya no tenemos profesionales bajo la órbita provincial, imaginate municipalizado».
Si ya no tenemos profesionales bajo la órbita provincial, imaginate municipalizado»
El dirigente gremial aseguró que «las salas de Villa Jardín y Caraza no tenían ginecólogos ni pediatras. El UPA se encuentra en una situación similar siendo provincial. Si lo pasan al área metropolitana, a través del plan AMBA, van a terminar de desguazarlo porque por dos años se tendría que hacer cargo la provincia y recién dos años después el municipio».
Por último, Pintos agrega: «Si avanzan con los hospitales vamos a necesitar de la defensa de toda la comunidad de Lanús».
Una fábrica cierra y deja 195 familias en la calle. Entre los despedidos se encuentran los operarios de la planta biológica de la fábrica, que son indispensables para el control y tratamiento de los afluentes y desechos. Esos contaminantes sin control se arrojan a la vía pública y pueden ocasionar enfermedades a los vecinos. Los vecinos, en caso de enfermarse, difícilmente puedan atenderse en el hospital más cercano por falta de insumos y recursos. Una rueda que gira y gira. Pero, que no se soluciona, y siempre golpea al que menos tiene.

