Lanús recibió otro golpazo ante Boca, cuando menos se lo merecía
Siempre faltan cinco para el peso. Si usted es hincha de Lanús, ya está, lamentablemente, acostumbrado a que, pase lo que pase, Lanús perderá el partido que le toca jugar. Si se observa el desarrollo del partido, se verá que Lanús jugó el primer tiempo mejor que Boca, que Boca mejoró en el segundo tiempo con los ingresos de Varela y Palleros, que Lanús lo emparejó con la oleada de cambios y que pasó a estar un poco mejor cuando, lesionado Figal, Boca agotó los suyos. Sin embargo… bueno, Lanús perdió, en un momento de su historia en el que no tiene más margen para perder. Los jugadores de Lanús se resbalaron dos veces en la marca: en el primer tiempo fue Yonathan Cabral, y Boca perdonó. En el segundo tiempo fue el pibe Mateo Sanabria, y fue gol de Boca. Fatalmente, a los 44 minutos del segundo tiempo, cuando el 0 a 0 parecía clavado. Ahora hay que pensar en ganarle a Banfield. Si se mira el partido, además del resultado, se observará que el Grana hizo un desgaste enorme en lo físico, que incomodó a Boca, que tuvo pocas situaciones claras pero que por varios momentos manejó el desarrollo. El asunto es que, otra vez, perdió. El asunto es que no logra plasmar en el resultado sus actuaciones. Que juegue bien, juegue más o menos o juegue mal, tarde o temprano, pierde. Ojalá este espanto se termine el domingo. Vamos Grana.

