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Frente al ahogo planificado: las centrales obreras unifican un plan de lucha contra el ajuste de Milei y Caputo

En respuesta directa al brutal programa de desguace económico, recesión inducida y endeudamiento que ejecutan Javier Milei y Luis Caputo, la CGT, las dos CTA y la UTEP sellaron una alianza estratégica para volver de forma masiva a las calles. Tras una cumbre clave en la histórica sede de Azopardo 802, la dirigencia sindical consensuó un plan de lucha escalonado bajo la modalidad «a la francesa». El objetivo central es perforar el cerco represivo oficial y visibilizar el retroceso en materia de derechos laborales, la pulverización de los ingresos y la destrucción del tejido pyme y productivo nacional.

El cronograma de la resistencia: de julio a noviembre

Aprovechando el cierre de la cita mundialista que mantenía la atención pública descentrada, las centrales obreras delinearon una agenda de protestas coordinadas y disruptivas a nivel nacional que se extenderá durante todo el segundo semestre:

  • Miércoles 22 de julio: El plan se pone en marcha frente al Congreso de la Nación. Las centrales se acoplarán a la marcha semanal de los jubilados, el sector más castigado por la licuación criminal de sus haberes previsionales.
  • 7 de agosto: Movilización impulsada por la UTEP en coincidencia con la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, denunciando la desidia social y la falta de entrega de alimentos a los comedores.
  • Tercera semana de agosto: Concentración masiva frente al Ministerio de Economía en rechazo al descontrolado endeudamiento que asfixia a los hogares y a las pequeñas y medianas empresas por la suba tarifaria.
  • Agosto (fecha a confirmar): Paro nacional docente coordinado entre la CGT y CTERA en defensa del presupuesto educativo y los salarios destruidos por la quita de fondos nacionales.
  • 2 de septiembre: Movilización en el Día de la Industria para denunciar el industricidio y las olas de despidos provocadas por la apertura indiscriminada de importaciones.
  • Noviembre: Paro general con movilización nacional, planificado estratégicamente para capitalizar la visita del Papa León XIV al país.

Creatividad y presencia en las calles para burlar la reforma laboral

La estrategia sindical busca neutralizar de forma práctica el andamiaje represivo y los límites al derecho de huelga impuestos por la reciente reforma laboral libertaria, que busca tipificar como «esenciales» a sectores clave para aplicar descuentos por días de protesta. Ante esto, el plan de lucha recurrirá fuertemente a las asambleas permanentes en los puestos de trabajo y a acciones disruptivas de visibilización en terminales de transporte de pasajeros, estaciones de trenes y aeropuertos, distribuyendo folletería para romper el blindaje mediático oficialista.

El consenso de esta multisectorial se logró con la presencia de referentes industriales, del transporte y la energía, entre ellos Jorge Sola y Octavio Argüello (CGT), Juan Carlos Schmid (CATT), Hugo Godoy (CTA Autónoma) y Alejandro Gramajo (UTEP). La consigna compartida es clara: unificar la solidaridad ante cada conflicto sectorial para que el plan de lucha tenga un alcance verdaderamente federal.

La ofensiva judicial sobre los derechos adquiridos

El recrudecimiento de las medidas de fuerza llega tras un duro golpe institucional: el rechazo, por parte del juez Víctor Pesino, de la apelación que mantenía en suspenso los 81 artículos más regresivos de la «Ley de Modernización Laboral».

En un claro gesto de connivencia con el Poder Ejecutivo, el Gobierno apuró una prórroga de cinco años para que Pesino —quien ya cumple la edad límite de 75 años— permanezca al frente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, garantizándose una pieza clave para convalidar el quite de indemnizaciones, la flexibilización y la precarización que el modelo libertario pretende imponer por la fuerza.