Tomala vos, dámela a mí, soy el inglés de El Porvenir
Por Mauro Perullini
El fútbol de ascenso tiene historias tan emotivas como increíbles. El potrero, la fricción en el juego, el famoso “tablón” en las canchas son una de las características más sobresaliente de esta categoría. Sin embargo, lejos de los flashes y la atención de la Primera División, en el club El Porvenir ocurrió un hecho casi histórico si se quiere para el futbol argentino.
David Olaoye es una de las jóvenes promesas del club ubicado en el barrio de Gerli, partido de Lanús, que actualmente juega en la Primera C de la AFA. ¿Qué tiene de relevante esta promesa? Es el primer jugador ingles que participa en el futbol argentino y en el ascenso, al menos desde que el fútbol argentino se profesionalizó en 1.931.

Nacido en Essex, Londres, David comenzó su formación como jugador amateur a los 6 años en la academia de David Beckham. “Pude darme cuenta que era lo que quería para mí y pude desarrollar un gran potencial para pasar al siguiente nivel”. Con el correr de los años, David fue transferido al Junior Hammers de Londres, donde ganó terreno como número 9, lo que le permitió pasar al poco tiempo al Elite pro Sport, club amateur para el desarrollo futbolístico y físico de jugadores. “Allí se encontraba Leister Thomas, que trabaja para el Chelsea, me vio condiciones y me presentó oportunidades muy buenas para mi futuro”.
En busca de otros rumbos
Las oportunidades llegaron. David dejó al Elite pro Sport en el pasado y se fue a probar suerte al ascenso de Grecia. “Jugue en el AO Tympaki, que estaba en ese momento en el ascenso del fútbol griego. En mi primer partido logré hacer un gol”, dice Olaoye mientras toma un mate cargado de azúcar y totalmente lavado. No se pudo adaptar al futbol griego y al poco tiempo fue transferido al NK Bravo de Eslovenia, donde tampoco lograría consolidarse. “Los entrenamientos eran buenos, pero las condiciones climáticas no eran a las que yo estaba acostumbrado, sentía que no iba a poder explotar el potencial que puedo dar”.
A mediados de Febrero del 2017, su vida cambia rotundamente. “Estoy enamorado del futbol argentino y quise venir a la tierra de Maradona y Messi a jugar”.
Un inglés perdido en Lanús
Después de su fugaz paso por el futbol europeo, vino a vivir a la Argentina. Hizo una prueba en el Club Lanús pero él tenía otra meta en mente. “Es difícil y lleva tiempo llegar a la Primera de un club consolidado ya en la primera categoría, por eso busqué otro rumbo para poder afianzarme”. Y ese rumbo al que David hace referencia, se encontraba a 2,5 kilómetros del club granate. “Mi representante me dijo que era riesgoso jugar en un club de una división muy inferior pero decidí correr el riesgo”.
Fue así como David se probó en El Porvenir. “Fui a dos entrenamientos y después debuté en primera”. El 20 de noviembre pasado, a los 40 minutos del segundo tiempo, Olaoye ingresó en el empate 1 a 1 con Berazategui. Luego de ese partido, firmó su primer contrato como jugador profesional con el club de Gerli. La dirigencia le permitió hospedarse en la pensión del club, ubicada debajo de la platea donde pasa todos los días con sus compañeros, que le ayudan a aprender hablar castellano. “Me enseñan a pronunciar, aprendo escuchándolos a ellos y a la gente que está en el club”.
De Gerli a Essex, donde viven sus padres y sus hermanos, lo separan 11 mil kilómetros de distancia. Gracias a la tecnología (whatsapp y skype) él se comunica con ellos 2 veces al día. “Extraño a mi familia, pero ellos están contentos con mi progreso, en abril me visitaron y fue algo muy bueno para mí”, dice. Pero el sueño de David no concluye aquí, tiene como meta, algún día, convertirse en jugador de Boca Juniors. “Quiero formarme profesionalmente y en algún momento vestir la camiseta de Boca. Tambien me gustaría llegar a jugar la Premier League”, cuenta risueño.
El torneo finalizó y en dos semanas debe volver a los entrenamientos. “Voy a volver fuerte para afianzarme y traer la copa a este gran club”, dice. Hará lo posible por ser el goleador del torneo y ganarse un lugar para siempre en el corazón del hincha.

