Marisa Barromeres, de Suteba, sobre la urbanización de Villa Jardín: «La prioridad es tener una casa digna y a la mitad del pueblo se la negaron»

Por Federico Arcelli.

Villa Jardín es un barrio ubicado en Lanús Oeste, que limita con la Capital Federal. Desde hace varias décadas se venía prometiendo la urbanización del barrio, por lo cual los mismos vecinos de la zona decidieron cuidar el lugar, con el mayor de sus esfuerzos. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia, en 2006, más conocido como la «Causa Mendoza», ordenó a los municipios linderos con el Riachuelo a urbanizar sus barrios.

El plan de viviendas de Villa Jardín, que comenzó en la gestión anterior, quedó inconcluso debido a una decisión por decreto del intendente Néstor Grindetti, que desentendió el fallo judicial. En su lugar, decidió construir un polo educativo, a pesar de contar con varias escuelas en la zona, que se podrían haber ampliado y refaccionado. Asimismo, la modificación de la bajada del Puente Olímpico Ribera Sur, inaugurado el pasado 20 de septiembre, agravó aún más la situación, ya que le quitó más espacio al que ya había suprimido el polo.

El barrio, ya castigado por lo mencionado anteriormente, podría ver aún más colapsado por los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se realizan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, debido a que se buscaría descartar los desechos cloacales de la Villa Olímpica de Villa Soldati en la estación elevadora de entrada de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Lanús. De este modo, no sólo no se solucionaría el conflicto de la contaminación que sufre el barrio del conurbano por encontrarse a metros del Riachuelo, sino que profundizaría su gravedad. Por el momento la iniciativa se encuentra en stand by, pero no se descarta que la iniciativa reflote.

La oposición al gobierno de Cambiemos, junto con los especialistas de la Red de Villa Jardín advirtió esto en el Concejo Deliberante de Lanús, el 7 de septiembre de 2016; y en el Senado de la Provincia de Buenos Aires, recientemente, con la solicitud de un pedido de informes.

En diálogo exclusivo con La Unión de Lanús, Marisa Barromeres, ex secretaria general de Suteba Lanús, integrante de la secretaría de Salud de Suteba Provincia, y de la Red de Villa Jardín, analizó la situación. Afirmó que el gobierno «sabía que había que hacer las casas, pero desentendió el reclamo igual». Un sueño histórico que parecería estar prácticamente frustrado.

Puente Ribera Sur: una obra necesaria, pero con un trazo que ocupó parte del plan de viviendas de Jardín.

-¿Qué podés contarnos de la urbanización de Villa Jardín?

-Existe una deuda histórica de hace más de 50 años con el barrio. De tal manera que los propios vecinos del lugar cuidaron el predio de Fabricaciones Militares, con el fin de que no se armaran asentamientos. Cuando aparece la «causa Mendoza», a través de la denuncia de una compañera de Avellaneda llamada Beatríz Mendoza, sale un fallo que obliga a urbanizar a todos los municipios que linderan con el Riachuelo. Esto generó que Lanús tenga que cumplir con su parte. A través de un censo efectuado en 2010, se determinó que para hacer la urbanización completa se necesitaban 1300 viviendas, pero que una vez analizado su espacio, se llegó a la conclusión de que en el terreno podían entrar 1000. Para aquellas familias que faltaban, se ofrecía la posibilidad de un subsidio que serviría para mejorar las viviendas de quienes ya tenían.

-¿Cómo era el plan de construcción?

-La primera etapa de construcción tuvo que ver con las viviendas linderas al Riachuelo, con 174 casas que ya se hicieron y se encuentran adjudicadas, con problemas, pero ya están viviendo. La segunda etapa consistía en la fabricación del resto de las viviendas, para llegar a 529. Estas primeras 529 casas estaban proyectadas con un financiamiento que se iba a realizar en tres etapas. Al día de hoy, se están por terminar esas 529. Pero, lo que sucedió fue que, en el otro sector donde se tenían que planificar las que faltaban para llegar a las 1000, hicieron la bajada del Puente Olímpico Ribera Sur y otras construcciones, como el Polo Educativo y la Casa del Futuro.

-¿Por qué creés que se tomó esta decisión desde el gobierno?

-Grindetti dijo que se iba a hacer cargo de las 529 que estaban proyectadas y financiadas, pero que no tenía nada que ver con las restantes que completarían la urbanización total y definitiva. En simultáneo, el intendente construyó en ese espacio un polo educativo y la Casa del Futuro, además de la modificación de la bajada del puente. Desde la Red de Villa Jardín queremos dejar en claro que nunca estuvimos en contra de la construcción del puente, sino más bien todo lo contrario. Lo que sí criticamos es haber corrido la traza porque ocupa el terreno para las viviendas.

-¿Qué te genera que esas obras que se hicieron no fueran las casas para la urbanización?

-No es que estamos en contra de la construcción del Polo Educativo, sino que creemos dos cosas: por un lado, que el primer acceso principal para cada familia es la vivienda. Y segundo, que existen distintas escuelas en el barrio con espacio para poder ampliar su infraestructura, sin la necesidad de tener que construir un nuevo lugar en donde iban las casas. Por ejemplo, la Escuela Primaria N° 72 tiene un jardín de infantes y una secundaria, con espacio para refuncionalizar ese lugar. A cinco cuadras se encuentra la Primaria 59 con la Escuela Secundaria Básica N°68, que tiene mucho espacio para desarrollar la secundaria de seis años. Y a cuatro cuadras más está la Secundaria N°6, donde también se puede ampliar. Tenés instituciones para mejorar su infraestructura y agrandar sus espacios, sin la necesidad de construir un Polo Educativo, que le está quitando la posibilidad de la vivienda a nuestros pibes que viven en condiciones paupérrimas.

El primer acceso principal para cada familia es la vivienda»

-¿Qué iniciativas se realizaron luego de la causa Mendoza?

-La «Causa Mendoza» se divide en dos juzgados federales; uno del juez Rodríguez, con el cual fuimos a audiencias en diciembre de 2015 para explicarle el problema que teníamos respecto a la urbanización. Concurrí en persona para exponer sobre la parte educativa, mientras que mi compañero Sergio González, también de la Red Villa Jardín, habló desde la temática del foro hídrico. Asimismo, Claudia, una de las docentes de la zona se refirió a las condiciones en la cual viven los chicos. Esto desembocó en una audiencia pública que se dio dentro de la Primaria N°72, con la presencia del municipio.

-¿Prosperó el reclamo?

-Hay muchos intereses. Fuimos a ver también al juez Arias de La Plata y lo echaron. También estuvimos con el defensor del pueblo, en Villa Jardín. Pasa que te metés con Grindetti, con Vidal, con Larreta, con Macri e indirectamente con la esposa del intendente que está en AUSA.

-¿Qué opinan los vecinos de Villa Jardín?

-Tenés opiniones diversas, como puede suceder en todos lados. La realidad es que cuando a uno le cuentan que van a hacer la Casa del Futuro, con lo que significa ese nombre, a priori lo mira con buenos ojos. Además, porque la propuesta está buena, ya que tiene centro de formación de oficios y diferentes actividades. A todo el mundo le seduce eso, pero lo que planteamos como Red de Villa Jardín, y Suteba en particular, es que hay cosas que no son necesarias y otras que son prioritarias. Nunca nos opusimos al puente porque es una necesidad, pero sí al cambio de su traza. También se pensó en un centro cultural y deportivo, dentro del proyecto de urbanización. Por eso no era necesario el Polo Educativo y la Casa del Futuro que hicieron. La prioridad es tener una casa digna y a la mitad del pueblo se la negaron.

Nunca nos opusimos al puente, pero sí al cambio de su traza»

-¿Ves factible el sueño de la urbanización?

-El reclamo histórico que llevaron a cabo los vecinos para la urbanización de Villa Jardín parecería estar mucho más difícil que antes, debido a que ahora es el mismo Estado el que ocupó el espacio que habían cuidado todos durante décadas. Considero que las tratativas se encuentran truncas. El municipio tiene que dar respuesta a más de 1000 familias para que se puedan urbanizar, lo cual significa diagramar el barrio en manzanas, con calles y todos los servicios públicos necesarios para tener una vivienda diga, como electricidad, gas y cloacas, que prácticamente no existen.

La urbanización total de Villa Jardín parecería ser mucho más difícil que antes»

-¿Qué problemas le aquejan al barrio hoy en cuanto a los servicios?

-Uno de los mayores problemas de la escuela N°72, por ejemplo, es que todos se cuelgan de la electricidad y al poco tiempo se queda sin luz y sin agua. Este colegio nació para contener las necesidades del barrio, pero se encuentra colapsado por estos temas. La basura es otro tema. El problema ambiental del barrio es muy grande. La urbanización venía a terminar con todo esto, para darle a los habitantes de Jardín las condiciones dignas que se merecen. El barrio cuidó muchos años la zona de Fabricaciones Militares y ahora pasa esto.

-¿Qué pensás de la militarización de la inauguración del puente?

-La militarización de la inauguración tiene que ver con todo lo que inauguran. Realizan eventos donde no hay nadie. Están ellos y no la gente. No es como en otros períodos anteriores. Este gobierno le tiene miedo a la gente, a su movilización, y está bien que piensen así porque a donde van los insultan. Se da en varias cuestiones esta actitud del oficialismo. Van escondidos a las escuelas, no avisan porque le tienen terror a los escraches. En Villa Jardín hay mucho movimiento porque está el problema de la urbanización y el desmantelamiento total del hospital UPA. Los trabajadores y vecinos de este servicio están protestando porque es una necesidad vital que le están cortando. De los cuatro médicos ahora sólo queda uno sólo, en lo que respecta un grave recorte en el área de salud.

-¿Tomaron cartas en el asunto ante este conflicto?

-Desde la secretaría de salud de Suteba provincia, fuimos parte de la multisectorial de este área. Estamos ante un problema muy serio que empieza a agudizarse cuando denigran el Ministerio de Salud en secretaría. Eso fue la gota que rebalsó el baso de políticas de vaciamiento en esta materia. Además, esto se vio acompañado por el CUS (Cobertura única de salud), que es un programa que te dice qué cosas son gratuitas en los hospitales. Resulta que casi no hay nada de eso gratuito y todo el resto lo tenés que pagar. Hay varios medicamentos, tratamientos y prácticas que quedan afuera. Están derivando la atención primaria de la salud, es decir las salitas de los barrios, a los hospitales, que tampoco tienen recursos porque los están dejando caer. Desarmaron el plan «Remediar» que llegaba a las salas, disminuyeron las vacunaciones obligatorias. Los hospitales no tienen insumos, infraestructura ni médicos. El ejemplo más claro lo tenemos en Lanús, cuando en el hospital Evita cayeron por el hueco del ascensor un doctor y su paciente.

-¿Por qué pensás que toman este tipo de decisiones?

-Nosotros consideramos a la salud en este país como un derecho y ellos como un servicio, y como todo servicio hay que pagarlo. La baja de ministerio a secretaría es ideológica. La salud es una mercantilización para ellos y por lo tanto no tiene porqué tener rango de ministerio. Con una cobertura mínima, ya les alcanza. El programa ESI, que tiene que ver con la entrega gratuita de anticonceptivos y preservativos queda afuera. Todos esos factores derivaron en la marcha federal de la salud. Sus decisiones son totalmente ideológicas, como con la educación pública.

Nosotros consideramos a la salud como un derecho y ellos como un servicio»

-¿Hay una idea de cambiar culturalmente al país?

-Necesitan denostar a la salud pública, a la educación y a los sindicatos, ya que en América Latina es Argentina el país que más tiene. Con algunos en particular, como Suteba y Ctera, son más duros. Hay que castigarlos y proponerles a los ciudadanos que se desafilien, como hizo Vidal en la web de Provincia. Buscan denostar a los dirigentes para separarlos de sus afiliados. Hacen un laburo de pinza que va siempre hacia el mismo objetivo.

-¿Cómo ves lo que se viene en cuanto a lo electoral?

-Hay muchos dirigentes que se están corriendo del gobierno; el tema es quién viene y qué va a pasar con el gobierno que venga, porque ahí si va a haber una verdadera herencia, peor que la de 2003. Encima, ellos aprendieron algunas cuestiones en función de lo que se pudo hacer en doce años. Aprendieron y se organizaron rápido. De todos modos, estas últimas medidas que tomaron les hace ruido a ellos mismos. Han tenido y tienen peleas por lo económico. El problema va a estar cuando no les terminen de cerrar los negocios, mezclado con el desgaste social. Nosotros algún resto tenemos, pero las familias de los barrios ya prácticamente no tienen con qué seguir. Volvemos a tener compañeras que vuelven a ser sostén de la familia por esta crisis.

-¿Cambiemos es peor que los noventa en cuanto a las políticas?

Sí, claro. Es peor que los noventa en relación a las políticas duras. En los noventa, los el poder hegemónico estaba mediatizado por los políticos que les permitían llegar y hacer lo que querían. Ahora, son las mismas multinacionales las que comandan el poder. Hay un estudio que está haciendo una socióloga llamada Ana Castellani que tiene que ver con el estudio de los ministros, secretarios y demás funcionarios, que están vinculados con empresas y lavan la guita afuera.

-¿Y en cuanto a la conciencia social?

-Desde nuestro lugar, como trabajadores, estamos mejor parados porque los doce años nos dieron un montón de avances. Si bien, había cosas que mejorar, todos los años teníamos un aumento de salario por encima de la inflación, como también la Ley Federal de Educación, la Ley de Educación Provincial y Nacional, y la Ley de Financiamiento Educativo. El gobierno de hoy no escucha. Existe una presión popular de los sectores organizados de los trabajadores. Considero que estamos mucho más adelante que las organizaciones políticas partidarias, entendiendo la coyuntura y haciendo frente.

El gobierno de hoy no escucha».

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