Llega a Lanús «Los sueños de Matrioshka», una obra que refleja la mirada de los familiares de desaparecidos en la última dictadura cívico militar

Por Mailén Cervera Novo.

“Los sueños de Matrioshka” es una obra escrita y dirigida por la actriz y docente teatral Luciana Cervera Novo. Se trata de una obra poética que muestra la mirada de los familiares de desaparecidos en la última dictadura cívico militar de nuestro país.

El telón se levantará este viernes 22 de marzo a las 21:00 en el histórico centro cultural Israelita de Lanús “Peretz”, ubicado en O’Higgins 2061, Lanús Este. Se presenta en el marco de la «Semana de la Memoria», en vísperas de las movilizaciones del sábado 23 en Lanús y el domingo 24 en Plaza de Mayo. Las entradas pueden adquirirse en la puerta del lugar.

Sinopsis

Tres generaciones de mujeres y un viaje al interior de sus recuerdos. Todas ellas atravesadas por una misma búsqueda. De cómo sus vidas fueron forjadas a partir del profundo deseo de encontrar al hombre, que de una forma u otra, marcó sus historias. Un añorado reencuentro con ese hijo, con ese compañero, con ese padre, con la propia identidad.

En Los sueños de Matrioshka, los personajes son atravesados por un hecho que marcó sus historias: la desaparición forzada de Julián; hijo, esposo y padre de las 3 mujeres protagonistas. Estas mujeres nos cuentan los hechos ocurridos en esta familia en forma fragmentada, como una síntesis de sus recuerdos y en un esfuerzo por compensar la pérdida.
Los sueños de Matrioshka nos habla de las consecuencias, que la desaparición forzada de personas en la última dictadura militar, dejaron en las familias a lo largo de varias generaciones. De cómo la búsqueda de nuestros seres queridos fue marcando nuestras historias, nuestras maneras de conducirnos en el mundo, nuestra identidad individual y colectiva.
La figura del desaparecido como un cuadro sin terminar, exigiendo ser completado para descubrir la propia identidad.

 

Luciana Cervera Novo eligió La Unión de Lanús para manifestar sus sensaciones antes del estreno de la obra que ella misma dirige. Luciana conoce bien y de cerca lo más oscuro de la última dictadura perversa sufrida en la Argentina, ya que su abuelo Luis fue detenido y desaparecido en 1977. Luis, al igual que el resto de su familia, vivía en Lanús.

-¿Qué nos podés contar de la obra?

-Son tres mujeres atravesadas por la desaparición forzada de un compañero, padre e hijo. Hay una voz en off que es la madre de él y en escenario está la compañera y madre de sus hijos y una de sus hijas. La obra pretende mostrar las consecuencias que deja una desaparición a nivel intrafamiliar, en la época de la dictadura militar, y cómo se armaron los vínculos en relación a esa búsqueda. Es una familia atravesada a nivel generacional por la búsqueda, en un principio, de la persona física, y luego, de sus restos.

-¿Cómo se va desenlazando la obra?

-La obra tiene un mecanismo que es de fragmentación, con relatos o micro monólogos que están a modo de rompecabezas armados en la idea de la identidad, en un contexto donde el rompecabezas es difícil de armar porque falta una pieza.

-¿Qué te inspiró para realizar este trabajo?

-La memoria, verdad y justicia es una temática muy tratada desde el arte. Me propuse visibilizar aquello de lo que no se hablaba tanto, de los que quedan, los sobrevivientes, de quienes tuvimos que transitar toda esa desaparición y las consecuencias que quedan a nivel familiar. La obra está escrita no solo desde la desaparición en sí misma, sino desde el amor, la vida y el dolor. Esta bueno que la vean en ese sentido; ver otra cara de esta temática que ha sido siempre tan cruel y tan dura, ver también la esperanza, sobre todo, en el personaje de la hija que apuesta a la búsqueda de su padre y en el encuentro de su identidad y la identidad colectiva.

-¿Cómo fue el proceso del armado de la obra?

-El proceso comenzó con un texto que escribí prácticamente en un setenta por ciento. Luego de esto decidí comenzar con los ensayos de la obra porque ya tenía decidido el elenco que la llevaría a cabo. Además, quería ver qué tipo de formato y de dinámica podía plantearle para traducir ese texto a la puesta en escena. Esto último me permitió continuar con la escritura y darle un cierre con algo de dramaturgia que se dio en los propios ensayos. Después de un proceso que duró seis meses, estrenamos en octubre de 2017 el trabajo en una sala de Capital Federal. Hicimos una segunda temporada en 2018 y este año seguiremos con la misma energía.

-¿Por qué decidieron traer la obra a este distrito?

-En principio porque vivo en Lanús y porque como escritora y directora me parecía importante traer la obra a la zona sur. Ya estuvimos en las fiestas regionales de Almirante Brown, pero me pareció que el lugar para este año tenía que ser Lanús. Más que nada porque escribo esta obra basada en mi historia, la historia de mi familia, ya que tengo un abuelo desaparecido en la ultima dictadura militar que vivió y milito en Lanús.

-¿Y porque en el centro cultural “Peretz”?

-Me interesó llevar la propuesta al centro cultural porque vienen con un laburo intenso respecto al 24 de marzo y, además, porque me parecía un lugar adecuado. Es un espacio que atravesó momentos históricos en el distrito y sigue de pie.

-¿Quiénes forman parte del elenco?

-En el escenario están Natalia Pascale y Jimena Rey; la voz en off es de Elvira Rodríguez Tenorio. En la música estrena Agustín Mulet, en remplazo de German Fernández, que es quien escribió la música. Santiago Cirio en asistencia de dirección; en el diseño del vestuario Anita Firegoa; escenografía Ayelen Beti; entrenamiento corporal Sandra Fiorito; entrenamiento vocal Monserrat Bence y en diseño gráfico Guadalupe Alessia.

-¿Participás en otras producciones?

-El jueves 21 estreno otra obra que estoy dirigiendo con Matías Bertiche. Se llama “Salta la linda” y será a las 21:00 en el espacio Tromvarte, de Palermo. También, estoy con proyectos nuevos a estrenar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.