Golpe de Estado en Bolivia: renunció Evo Morales y todo su gabinete

«Tengo la obligación de buscar la paz. Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales», aseguró Evo Morales en su última conferencia de prensa como presidente de Bolivia.

El primer mandatario del país hermano, y referente del Movimiento al Socialismo (MAS), se vio obligado a renunciar a su cargo en la tarde del domingo 10 de noviembre. La decisión se dio para ponerle fin a la escalada de violencia de grupos de derecha que, en complicidad con sectores de la policía y las fuerzas armadas, consumaron su derrocamiento. Los conflictos habían empezado el lunes 21 de octubre, tan sólo un día después de que Evo Morales fuera reelecto como presidente.

“Luego de analizar la situación conflictiva interna, pedimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia”, había dicho el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, en una reciente conferencia de prensa.

“Nos sumamos al pedido del pueblo boliviano de sugerir al señor presidente Evo Morales que presente su renuncia para pacificar al pueblo de Bolivia», agregó, por su parte, el comandante general de la Policía, general Vladimir Yuri Calderón.

Evo Morales había convocado a elecciones para este domingo, tras una polémica auditoría de la OEA, que había notado supuestas «irregularidades» en los comicios. Sin embargo, los grupos concentrados de la derecha boliviana, motivados por los intereses de la Casa Blanca, prefirieron acelerar la cuestión.

Lejos de bajar los brazos, el primer mandatario aseguró que «la lucha sigue porque somos el pueblo». Versiones indican que Evo Morales buscaría asilo en la Argentina, tras este hecho repudiable que atenta contra la democracia del pueblo boliviano y de América Latina en su conjunto.