Coronavirus: los seis laboratorios que avanzan en la futura vacuna

Dos proyectos norteamericanos, tres chinos y uno británico.

Es una carrera entre laboratorios y una carrera contra el tiempo a la vez: ¿quién encuentra primero la vacuna contra el coronavirus? ¿Quién le empieza a poner fin a la pesadilla que nos está arruinando el 2020 a todos? Según un despacho de la Organización Mundial de la Salud, al 22 de abril existían ya 71 vacunas en proceso de investigación. La cifra se fue elevando con el paso de los días hasta llegar a 90. De esas 90, seis vacunas ya están siendo probadas en voluntarios. De esas seis vacunas, una de ellas -la desarrollada por el laboratorio estadounidense Moderna INC- aprobó la fase 1 e ingresará en la fase 2, con un mayor número de voluntarios, a partir de julio próximo.

Los equipos de científicos están trabajando a una velocidad extraordinaria, que no reconoce precedentes en la historia de la ciencia. De acuerdo con un informe de la BBC, las seis vacunas que ya están experimentando con humanos son: 

Vacuna mRNA-1273 – Moderna Therapeutics (Estados Unidos)

Desde ayer, cuando anunció que pasa a la fase 2, lleva la punta en soledad en la carrera. No está basada en el virus mismo, atenuado o inactivo -tal el principio habitual de las vacunas- sino en un segmento del código genético del virus, creado en laboratorios. La idea es que este código genético provoque una respuesta del sistema inmunológico que permita combatir la infección. Moderna es una compañía farmacéutica con sede en Massachusetts, Estados Unidos. Sus estudios son financiados por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Horas después de anunciar que pasarían a una segunda etapa, sus acciones en la bolsa aumentaron ampliamente.

Vacuna INO-4800 – Inovio Pharmaceuticals (Estados Unidos)

Al igual que la de Moderna, Ia vacuna que desarrolla Inovio, una empresa de biotecnología de Pensilvania, también se basa nuevas tecnologías. En este caso, está basada en una inyección de ADN para que las células del paciente produzcan los anticuerpos necesarios para combatir la infección. Es otra tecnología basada en la modificación o manipulación de material genético.

Vacuna AD5-nCoV – CanSino Biologics (China)

La desarrolla la empresa de biotecnología china CanSino Biologics, junto con el Instituto de Biotecnología y la Academia de Ciencias Médicas Militares de China. Utiliza como vector una versión no replicante de un adenovirus, el virus que causa el resfriado común. Este vector transporta el gen de la proteína S (spike) de la superficie del coronavirus. Con eso se intenta provocar la respuesta inmune para combatir la infección.

LV-SMENP-DC – Instituto Médico Genoinmune de Shenzhen 

Está centrada en el uso de células dendríticas modificadas con vectores lentivirales.

La vacuna de Wuhan

Cuna del coronavirus, Wuhan (en la provincia china de Hubei) no podía estar ausente en la investigación para hallarle la cura, en este caso a través del método más tradicional, una vacuna de virus inactivo del Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, subordinado al Grupo Farmacéutico Nacional de China, Sinopharm. La idea es producir partículas de virus en reactores y después purificar esos virus para que pierdan su capacidad de enfermar.

Vacuna ChAdOx1 – Instituto Jenner de la Universidad de Oxford (Reino Unido)

El proyecto es parecido al de la empresa china Cansino, con la diferencia de que en este caso se utiliza una versión atenuada de un adenovirus del chimpancé que fue modificada para que no se reproduzca en  seres humanos.

La carrera científica es importante, pero es sólo el primer paso: una vez obtenido el éxito, atravesados todos los protocolos y obtenida la aprobación, se presenta un nuevo desafío: la producción a escala de cientos de millones de dosis para proteger a toda la humanidad.