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Cinco años de «Ni Una Menos»: vivas, libres y desendeudadas nos queremos

Por Morena Barón.

Hace 5 años se producía un hito dentro del Movimiento de Mujeres y Disidencias de nuestro país. Un 3 de junio de 2015 las calles de distintas ciudades se llenaron de personas que se encontraron  interpeladas por la consiga “Ni una menos”.

Hartas por la violencia machista, que encuentra su punto culmine y más terrible en los femicidios, las mujeres, lesbianas, travestis y trans, nos movilizamos desde hace 5 años para exigir que esto deje de ocurrir.

Que las desigualdades se terminen, que las brechas se cierren, que la violencia cese. Gritamos desde cada rincón del país, y con toda nuestra fuerza, que queremos vivir una vida que merezca ser vivida, libre de todo tipo de violencias.

Este día, que desde 2015 está marcado en el calendario feminista, este año nos encuentra atravesando una pandemia mundial, viviendo un aislamiento preventivo, social y obligatorio a raíz del COVID-19.

Por ese motivo no podremos marchar por las calles, pero nuestro reclamo sigue vigente y presente en cada casa, en cada ventana, balcón, terraza, y principalmente, en las redes sociales.

Nos sostienen las redes feministas

Para esta ocasión, la consigna elegida es “Nos sostienen las redes feministas. Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. Porque aunque estamos aisladxs físicamente, el feminismo sigue abriendo canales de comunicaciones y tejiendo redes de contención, redes solidarias, sororas, redes comunitarias. Visibilizando problemáticas, escuchando, conteniendo, denunciando situaciones, y poniendo todos los recursos a nuestro alcance para demostrar que no estamos solas.

Resulta imprescindible destacar la importancia de la parte de la consigna que expresa “desendeudadxs nos queremos”, presente en los reclamos del #3J desde hace ya varios años. Porque permite visibilizar que la independencia económica es fundamental para poder ejercer la soberanía sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras vidas y nuestras decisiones.

La desigualdad económica nos afecta particularmente, es una expresión más de la violencia que sufrimos las mujeres, lesbianas, travestis y trans. Y con desigualdad y violencia no hay ni una menos posible.

Los femicidios que no cesan

A pesar de que hace 5 años que gritamos ¡Vivas y libres nos queremos!, la situación de las mujeres, lesbianas, travestis y trans sigue siendo sumamente preocupante, y muy triste.

Desde el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, dieron a conocer en las últimas horas las cifras de femicidios en Argentina entre el 3 de junio de 2015 y el 25 de mayo de 2020, las mismas son recolectadas a partir del relevamiento realizado en medios gráficos y digitales de todo el país.

Las cifras son alarmantes: en estos 5 años se cometieron 1450 femicidios, 1 cada 30 horas. El 66% de éstos fueron realizados por las parejas o ex parejas de las víctimas. El 64,6% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima, lo cual deja de manifiesto que para las mujeres, lesbianas, travestis y trans, el lugar más inseguro es su propio hogar.

Esta situación se vio intensificada en el contexto de aislamiento obligatorio. Muchas mujeres se encuentran aisladas con personas que las violentan, y los femicidios no cesaron.

Por ese motivo, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, aumentó los canales de atención a personas en situación de violencia por razones de género, incorporando líneas de comunicación por WhatsApp, por mail y a través de una aplicación para el celular.

Otro dato desgarrador es que 1527 niñes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista en estos 5 años.

Es por eso que el movimiento feminista sigue exigiendo acciones, leyes, políticas, decisiones por parte del Estado para terminar con las desigualdades, con los estereotipos y mandatos de género, que son la base de las violencias que sufrimos a diario.

La lucha por nuestro derecho a  vivir una vida libre de todo tipo de violencias continúa.