Masacre de Avellaneda: a 18 años del asesinato de Kosteki y Santillán
El 26 de junio del 2002, bajo el gobierno del presidente interino Eduardo Duhalde, organizaciones piqueteras se movilizaron y cortaron el Puente Pueyrredón para reclamar aumentos salariales, subsidios para desocupados y alimentos para comedores. El pedido terminó con lo peor, luego de que en las cercanías de la estación de Avellaneda una feroz represión policial se llevara la vida de los dos militantes.
Ellos eran Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, que pertenecían al Movimiento de Trabajadores Desocupados Anibal Verón. A Maxi lo balearon en las cercanías de la estación y falleció en el hall central. A Darío le dispararon por la espalda por querer ayudarlo.
Si bien fueron condenados a prisión perpetua los ex oficiales de la policía bonaerense, Alejandro Fanchiotti y Alejandro Acosta, no se juzgó a los responsables políticos del hecho.
Homenaje a la distancia
Por el aislamiento obligatorio, los familiares, amigos, militantes sociales y organismos de Derechos Humanos no pudieron movilizar y cortar el Puente Pueyrredón para hacer el homenaje de todos los años. Sin embargo, un sector reducido decidió acercarse igual hasta el lugar, respetando los protocolos.
Como actividad central se establecieron varios puntos de ollas populares y una serie de transmisiones en vivo a través de las redes sociales de los movimientos.

