Lanús lo fue a buscar en Santa Fe y se volvió con las manos vacías
El agónico y maldito gol de Juárez a los 48 minutos del segundo tiempo sentenció un partidazo que Lanús fue a buscar en todo momento, acaso con exagerado ímpetu, acaso regalándose en el fondo.
Lo quiso el Grana, y sabe Dios y saben los hinchas que lo fue a buscar desde el minuto uno, con coraje, sí, pero con un cierto exceso de ponchazos. Esos ponchazos que en el segundo tiempo reemplazaron a la reflexión.
No vamos a llorar por un partido que fuimos ganando dos veces, en el que asumimos una clara actitud protagónica. No vamos a llorar, tampoco, por el planchazo al Laucha Acosta que derivó en el primer gol de Unión. Si Lanús perdió este partido fue por «verde», por jugar los 93 minutos al mismo ritmo, sin pensar en qué aconsejaban las circunstancias del juego. Si Lanús perdió este partido fue porque sus jugadores consideraron, vaya a saber por qué, que era un pecado mortal un empate en Santa Fe en la tercera fecha. Estamos bien, hay con qué. Ojalá la próxima pensemos un poco más. Vamos Grana.

