Lanús regaló otro partido ganado, pero al menos clasificó a la Copa Sudamericana
Si la gente en lugar de pedir «huevos» y ese tipo de cosas reclamara que pongan «cerebro», tal vez la actitud de Lanús cambiaría. Es que por cuarta vez consecutiva el equipo de Zubeldía -que hoy dirigió su último partido en la Fortaleza- dejó pasar un resultado favorable. Lanús iba ganando 2 a 0 a un Rosario Central nulo, pero ya se sabe que este equipo no necesita tener un rival para que le empaten. El peor enemigo de Lanús es Lanús. Ya se ha dicho mil veces que es uno de los equipos más goleadores y más goleados a la vez. Es que el Grana es incapaz de cerrar un partido, lo cual parece increíble teniendo un plantel tan experimentado. El problema, indudablemente, es táctico. Por eso se va Zubeldía, que nunca terminó de encontrarle la vuelta a su equipo. La indiferencia respecto del temita de tener la pelota nos llevó a esta crisis futbolística. El empate del horrible Boca de Battaglia nos dejaba, pese a todo con chances de Libertadores para la última fecha. Pero llegó el regalito de siempre, y gracias que no se perdió. Ahora, a esperar que termine el torneo, a conformarse con la Sudamericana, que es lo que hay, y a prenderle una vela a San Jorge… Almirón. Vamos Grana.

