Lanús empató con Estudiantes, se clasificó para la Sudamericana y cerró bien un semestre fatal
En un partido de dominio alternado, Lanús terminó manejándole la pelota a Estudiantes y obtuvo un empate cuanto menos merecido (un poco más también hubiera estado bien) que le permitió clasificarse para la próxima edición de la Copa Sudamericana.
La lesión temprana de Pedro de la Vega, el gol de Boselli, parecían anticipar una mala noche para los de Zielinski. Sin embargo, todo se reacomodó a partir del empate del Grana, una jugada difícil de entender seguramente para los simpatizantes pinchas, especialistas siempre en pelota parada. Centro bien frontal de Boggio, cabezazo de Jonatan Torres que superó la lenta reacción del veterano Andújar. Fue Lanús el que jugó mejor, fue el que tocó mejor, a partir sobre todo de un increíble partido de Raúl Loaiza, que se comió la cancha y se la dio siempre redonda al compañero mejor ubicado. Se mostró fresco el equipo, jugando por abajo y buscando con ganas, diferente al estereotipo picapedrero que uno supone en los equipos del Ruso. Posiblemente Lanús necesite refuerzos para jugar dos competencias, es de desear que el Pepe Sand (en su nueva función de responsable del fútbol amateur) saque buenos jugadores, es de desear que vengan refuerzos que sean titular, es de desear que Lema y Canale no se hagan echar más, o en su defecto se vayan. Habrá que replantearse muchas cosas para el durísimo 2024 que se avecina, pero la verdad es que Zielinski parece ir por la buena senda. ¡Con todo, Ruso! Y vamos Grana.

