Los familiares de Pablo Grillo explicaron que está «clínicamente estable» aunque no tiene la evolución esperada
A casi seis meses de la marcha del miércoles 14 de marzo en la que el fotoperiodista Pablo Grillo recibió un bombazo a manos del gendarme Héctor Guerra en su cabeza, que casi le quita la vida, su estado de salud mantiene en vilo al país. Sus familiares explicaron que «está estable en terapia intensiva», pero que «neurológicamente» está «en una meseta». «No está teniendo los avances esperados», indicaron en el último reporte publicado en la página de X (ex Twitter) que su familia creó, para dar a conocer las últimas noticias sobre su evolución.
Los médicos informaron que, desde el punto de vista clínico, Pablo mantiene signos vitales controlados y estables, lo que representa un aspecto positivo en el marco de su tratamiento. Sin embargo, en el plano neurológico, la situación se encuentra en lo que los médicos describen como una «meseta», es decir, una etapa sin progresos significativos en la recuperación de sus funciones cerebrales.
En el último informe de salud, los médicos explicaron que la cantidad disponible de LCR «no resulta suficiente» para cubrir de manera adecuada todo el cerebro de Pablo, lo cual es una variable que podría influir en la falta de evolución neurológica.
El LCR cumple un papel fundamental en la protección y el funcionamiento del sistema nervioso central, ya que actúa como amortiguador, ayuda a mantener la presión intracraneal y facilita el intercambio de nutrientes. Por esta razón, la insuficiencia detectada es motivo de preocupación y de un monitoreo constante por parte de los equipos de salud.
Los profesionales que atienden a Pablo continúan con estudios complementarios y un seguimiento exhaustivo para evaluar nuevas alternativas terapéuticas. Si bien el cuadro es complejo, los doctores destacaron la importancia de sostener el acompañamiento familiar y emocional como parte fundamental del proceso de recuperación, dado que Grillo está consciente.

