De Lanús para el mundo: Franco Russo, la esperanza del atletismo argentino

Por Mauro Perullini

Franco Russo  tiene 22 años, es campeón metropolitano (10.000 metros) y proyecta representar a la argentina en los juegos olímpicos. Oriundo de Valentín Alsina, entrena en el Cenard con un objetivo claro: ser el mejor del país.  No es nada fácil La vida de un atleta, hasta que alcanza un nivel esperado, es dura. Russo vive en Valentín Alsina, partido de Lanús.  Todos los días se levanta a las 5 de la mañana para entrenar dos horas antes de comenzar la recorrida con su auto por varias ferreterías que le compran los repuestos sanitarios que vende hace ya cuatro años. Corre, aunque haga un frio despiadado, por las calles de Alsina.

Franco cambió de deporte: su carrera deportiva había empezado por la natación. Nadó durante 16 años pero, al ver que sus marcas no mejoraban, decidió dejarlo de lado. “Es un deporte muy solitario, abajo del agua estas solo… Sentía que no progresaba, que no podía mejorar…”. Esta frustración lo llevo a practicar triatlón. “Comencé a hacer triatlón y estaba contento, pero me di cuenta que lo que más me gustaba era correr”. Así llegó al atletismo, donde encontró la confianza que había perdido con la natación.

Por las tardes cambia el barrio y cambia de profesión. “Russo” como le dicen sus amigos, viaja aproximadamente una hora y media desde Alsina hasta la estación de Núñez, donde baja y camina unas nueve cuadras hasta el predio del Cenard ,donde se entrena el resto del equipo de atletismo se entrena. Antes de llegar al centro deportivo se detiene en un kiosco sobre Libertador para comprarse un turrón y un jugo porque siempre se olvida la botella en su casa.

“Empecé a entrenar en el Parque Udabe con un entrenador de zona sur y al mes arranqué a competir. Pude ingresar al Cenard porque sentía que podía ganar más experiencia y mejorar mi nivel”. Claro. Franco Russo tiene como entrenador a Luis Migueles, quien posee el record argentino en 800 metros llanos desde hace 33 años. ¿Cómo no va a mejorar su nivel y a ganar confianza? Pero todo desafío también tiene sus sacrificios. “Tuve que dejar de lado a mis amigos, acostarme temprano, ser más estricto con la comida. Por un lado es gratificante pero por otro también es muy sacrificado y no es como muchos piensan que es correr y nada más.”

Entrenamiento a entrenamiento Franco fue mejorando y comenzaron las competencias que iban a dar sus frutos. “Mi primer competencia fue en pista de tierra en 2015, corrí 5000 metros y termine tercero con un tiempo de 18 ‘ 55″. En la actualidad Russo se destaca en las carreras de fondo y medio fondo. En 5.000 metros, por ejemplo, su marca actual es de 16’04».

 

Objetivos cumplidos y por cumplir

Año 2017.

Franco se levanta a las 6 de la mañana. Los nervios no lo dejaron descansar adecuadamente, pero estaba listo. Su primer torneo metropolitano sub23 comenzará en cuatro horas. Los nervios se apoderarían de él, pero en la carrera no se notó. Comenzó de atrás. Por su mente corría la idea de, al menos, entrar entre los primeros 20 corredores. Los 10.000 metros se hacían eternos, pero kilometro a kilometro Russo se iba superando. Las piernas ya no respondían, el cansancio se hacía notar más y más pero finalmente llego. La alegría lo desbordaba.

El cronómetro se detuvo a los 34′ 5″ . Logró un primer puesto impensado. Se había coronado Campeón Metropolitano. “Fue el día más feliz de mi vida, dejé todo en la pista”, resume.

Ya en 2018, Russo logró clasificar gracias a la sumatoria de puntos de varias carreras al Grand Prix Sudamericano realizado en Uruguay, donde logró un resultado más que satisfactorio, superando su propia expectativa. Corrió en la categoría de 10.000 metros, quedó noveno entre 100 corredores y se quedó con el 9no puesto, al mismo tiempo que mejoró su propia marca.  De regreso a Buenos Aires, Franco no descansó. A la semana corrió una carrera de calle llamada #HoraDelPlaneta organizada por la fundación “Vida Silvestre”, en Costanera Sur donde obtendría el primer puesto.

Aunque todavía le queda mucho por recorrer, la certeza de que va obteniendo avances  le generó motivaciones personales a largo y a corto plazo. Su objetivo, dice, es “ correr la media maratón próxima a realizarse en Punta del Este y empezar a tener más roce internacional para buscar llegar a los juegos olímpicos y representar a la Argentina”

Último entrenamiento de la semana en el Cenard. Finalizaron las pasadas de 300 metros y Franco Russo comienza a realizar los ejercicios de elongación. “Encontré mi refugio en las pistas de atletismo”, dice mientras toma un sorbo de agua, le da un mordisco a su turrón y emprende el regreso a casa.

 

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