Habla un sobreviviente del bombardeo a Plaza de Mayo: “Nos encontramos con el horror”

Por Daniel Riera

El 16 de junio de 1955, un grupo de militares complotados bombardeó la Plaza de Mayo, con la intención de asesinar al General Juan Domingo Perón y tomar el poder. Una investigación encargada por el Gobierno de Cristina Kirchner en 2010 determinó que hubo nada menos que 308 muertos identificados , más las víctimas que no pudieron identificarse porque estaban mutiladas y carbonizadas, y alrededor de 700 heridos. Los mismos militares golpistas derrocarían tres meses más tarde a Perón y darían origen tres meses más tarde a la autodenominada “Revolución Libertadora”.

-Fue la jornada más trágica que vivió la República Argentina desde su nacimiento -dice, sin dudarlo, Roberto Disandro. El decano de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno estuvo allí y, desde su memoria prodigiosa, recuerda lo ocurrido. Quien esto escribe eliminó las pocas, poquísimas preguntas que alcanzó a formular: Disandro habla sin parar desde su casa, como si el hecho hubiera ocurrido ayer. Sólo interrumpe su relato cuando suena su celular: su ringtone es la Marcha Peronista que grabara Hugo del Carril.

El discurso de Perón después del bombardeo

-Debo ser el único sobreviviente que queda que estuvo en Casa de Gobierno. Estaba con los colegas  Guillermo Napp, Enrique Almonacid y Aulia Sila Almonacid. Hasta entonces había visto bombardeos solamente en cines. El 16 de junio de 1955 llegué a Casa de Gobierno a la 1 menos 20. Yo tenía 21 años  y trabajaba en la agencia Télam. Cuando yo entré cerraron los  puertas y cayó la primera la bomba, de un avión Catalina de la Marina de Guerra. Mientras subía las escaleras cayó una bomba sobre la claraboya que da a la sala de periodistas y esa claraboya destruyó un pedazo de mampostería del techo. A un costado, había una cafetería y el impacto mató al cafetero. Después pasaron los aviones Gloster arrojando bombas: algunas no pudieron explotar por la falta de plafón, porque estaba nublado. Los otros aviones ametrallaban la Casa de Gobierno en vuelto rasante, desde Diagonal Norte. La sala de periodistas se convirtió en el centro del operativo de defensa. Allí tomó el mando el coronel Gulú, que estaba a cargo del Regimiento de Granaderos,  pero ¿qué podía hacer él con 15 granaderos?

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