El dolor de los compañeros de las personas fallecidas en la escuela de Moreno: “Atención, gente, esto no fue un accidente”

La muerte de Sandra Calamano y de Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar de la escuela N° 49 de Moreno, quienes fallecieron ayer al cabo de una explosión por una pérdida de gas en una garrafa, produjo una gran conmoción y derivó en un paro de los docentes de la provincia de Buenos Aires, al que luego se plegaron los docentes porteños. “Esto no fue un accidente, fue un asesinato, porque se podría haber evitado”, denunciaron, palabras más, palabras menos, los compañeros de Sandra y de Rubén. “Hoy la escuela pública está de luto. El cruel abandono en que el Gobierno provincial ha decidido dejar a las escuelas bonaerenses llegó a su límite más trágico: la muerte de dos trabajadores de la educación”, puede leerse en el comunicado en el cual se anunció la medida de fuerza que se lleva a cabo hoy.

Allí, el gremio hizo “absoluta responsable” a María Eugenia Vidal y a todo su equipo de funcionarios de “ésto que no es una tragedia, sino que es producto del abandono y es la desidia”. “Paramos porque no se pueden dejar pasar estas dos muertes provocadas por la desidia y desinversión en educación. Debe ser un llamado de atención para que nunca más una escuela llegue a esas condiciones de inseguridad porque se ignoraron durante un año los pedidos de reparación. No puede haber otra prioridad presupuestaria que cuidar las vidas de los que día a día le ponen el cuerpo a educar. No hay ajuste fiscal que valga más que la vida de Sandra y Rubén. No hay restricciones de gasto público que estén por encima de la vida de los 400 niños que se salvaron por 15 minutos”, expresó la Unión de Trabajadores de la Educación.

Roberto Baradel, titular del Suteba, adelantó que el gremio presentará una denuncia penal para que se investigue a los responsables de la explosión y prometió: “Estas muertes no van a quedar impunes”, aseguró, a la vez que exigió “declarar la emergencia educativa e inspeccionar todas las escuelas”.  En el último año, los docentes y los padres de los alumnos que concurren a la escuela habían denunciado nada menos que seis veces la existencia de pérdidas de gas.

Ayer hubo movilizaciones en diferentes localidades del conurbano, una de ellas en  la estación Lanús, con la participación de una multitud que reclamaba Justicia y que hacía responsable directamente a la gobernadora María Eugenia Vidal por lo ocurrido.

Carta de Augusto Arias, compañero de trabajo de Sandra Calamano

Escribo esto con tristeza, enojo y en shock. La Escuela de Moreno donde funcionaba la orquesta en la que trabajaba explotó por una explosión de una garrafa. Murieron dos personas, dentro de las cuales estaba Sandra.

Sandra era la vicedirectora y la mama de una de las musicas de la orquesta. Cada sabado ella abría temprano la Escuela para la orquesta y para que los pibes jueguen a la pelota en el patio. Tambien hacía el desayuno, arreglaba las cosas del colegio, limpiaba y nos aconsejaba de cómo manejarnos y protegernos de este sistema que acorrala a los docentes.

Sandra tambien pintó las banderas de nuestra orquesta para las marchas “que sigan las orquestas”. Ese día, llevó en su auto a todos los chicos que pudo para la marcha y hasta dio un minidiscurso improvisado y notable frente a los miles de personas que marchamos al Ministerio de Educación de la Nación.

Sandra me aconsejó con mil llamados telefónicos a dejar los papeles en regla cuando nos dieron ayuda económica.

Sandra se quedaba con nostros los profes a esperar a que todos los nenes sean recogidos por sus padres. Y a veces, cuando esa espera era muy larga, ella entendía que nosotros los profes teníamos dos ( o mas) horas de viaje y nos decía ” vayan que yo me quedo a esperar o llevo a los nenes a su casa”

Esto no fue un accidente. Es producto de la desidia de los gobiernos en la educación”

Pero tambien Sandra me contaba como tenian que “cortar” la lavandina para lavar los pisos por que el ministerio no mandaba nada. Tambien me contaba como hacian para darle de comer a los pibes con la poca comida que la mandaban (y si esta, estaba en buen estado)

Atencion gente, esto no fue un accidente. Es producto de la desidia de los gobiernos en la educación y demuestra la soledad e hidalguia en la que trabajan los docentes hoy en dia. Y para graficar esto, puedo decir que el lugar donde explotó la garrafa es donde dábamos clase de violín.

Sandra era un verdadero ejemplo de trabajo, lucha y docencia. La comunidad de San Carlos la va extrañar mucho y la vamos a recordar siempre.

Pienso en su familia y en su hija. Una gran cellista que, para variar, se quedó sin orquesta por que la Orquesta San Carlos de Moreno fue cerrada por Hernan Sanchez Arteaga y el ministerio de educación provincial luego de un fenomenal proceso de desgaste que incluyó hasta 9 (sí nueve!!) meses de no pago de sueldos pero que fueron sostenido por Sandra y todos los demás.

Por último una fe de erratas: viendo las fotos de la prensa observo que el lugar que voló en mil pedazos era el comedor. Ahi ensayábamos con toda la orquesta mientras Sandra preparaba el mate cocido. Imagine ud. si eso pasaba con la escuela o la orquesta en funcionamiento. No fue una masacre masiva de pura casualidad.

Así era Sandra Calamano

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *