La Facultad de Ciencias Sociales de la UBA realizó un abrazo simbólico al edificio en contra del ajuste educativo

Por Federico Arcelli.

Las universidades públicas están en peligro. No se trata de una frase hipotética sino más bien de un concepto que nunca estuvo tan cerca de la realidad, al menos desde el retorno de la democracia. Para la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, las universidades públicas sobran, ya que -según ella- un pobre no accede a ellas. Su postura refleja la situación de despojo que viven las facultades del Estado ubicadas en el conurbano, que podrían cerrar sus puertas definitivamente si el conflicto se agrava. Una de ellas es la Universidad Nacional Arturo Jauretche, de Florencio Varela, donde días atrás se realizó un abrazo simbólico por la situación de emergencia que vive el edificio.

La Facultad de Ciencias Sociales de la UBA no es ajena a este problema, sino más bien una de las entidades con la cual el gobierno nacional decidió no negociar más. El aumento del 15% en cuotas, calificado por muchos de los docentes como una burla, irá decreciendo con el paso del tiempo por el aumento del dólar trasladado a precios y la correspondiente inflación.

Para defender a la universidad pública del ajuste de Cambiemos, alumnos, docentes, no docentes, autoconvocados y organizaciones políticas se reunieron para realizar un abrazo simbólico a la sede ubicada en Santiago del Estero y Humberto Primo, del barrio porteño de Monserrat. El evento contó con un número impactante de asistencias. Se dialogó acerca del conflicto en sí y cuál deberá ser la lucha de aquí en más para revertir el rumbo, si es que existe un final feliz posible. Por el momento, el pedido de aumento salarial de un 30% con cláusula gatillo caminaría por la vereda de lo imposible.

Asimismo se llamó al empoderamiento de los estudiantes en defensa de sus derechos, ya que en definitiva también vienen por ellos. Una lucha que lleva meses y provoca que las clases, a dos semanas del comienzo del segundo cuatrimestre, no se puedan llevar con normalidad. Parecería ser que Cambiemos no va a torcer el brazo. ¿Habrá solución?

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