La Universidad pública y lo público de la Universidad

Por Aldana Rodriguez Golisano.*
Foto: Mailén Cervera.

La tercera semana consecutiva de paro de las Universidades Nacionales termina con la Plaza de Mayo como escenario de “clases públicas” y lucha de la comunidad educativa. En el centenario de la Reforma Universitaria en Córdoba y en vísperas de cumplirse los setenta años de la supresión de aranceles universitarios por definición del General Perón, parece una paradoja tener que remitirse a lo público para definirlo.

Lo público, en Argentina, hasta los ‘90 estuvo fuertemente asociado a las concepciones de lo estatal y lo nacional. Sin embargo, la imposición del neoliberalismo como discurso único logró, en cierta medida, resquebrajar esta unidad. Los procesos de descentralización y transferencias de responsabilidades del Estado Nacional a las Provincias, sin los recursos y la planificación necesaria para llevar adelante dichas funciones, y la creciente inmiscusión de las variables económicas en la esfera de lo público, fueron los grandes protagonistas del deterioro de la triada Estado-Nación-Público. Se pretendió transmutar lo público desde “aquello que es de todos” a una mera forma de gestión.

Desde la asunción de Cambiemos todos los días parece ser necesario recordar los cimientos sobre los cuales deben sostenerse los derechos alcanzados”

A su vez, en un contexto donde los derechos son mediatizados y vendidos como mercancías, lo público parece reducirse a aquello que es conocido y visibilizado. Pero no. Pese a la avanzada del neoliberalismo, se puede afirmar que el sistema educativo de nuestro país es Estatal, Público, Gratuito y de Calidad. Por ende, las clases en la Argentina son públicas, y de todas y todos, desde 1949 y la lucha de la comunidad universitaria encuentra sus orígenes en 1918.

Lamentablemente, desde la asunción de Cambiemos todos los días parece ser necesario recordar los cimientos sobre los cuales deben sostenerse los derechos alcanzados. La comunidad educativa en su conjunto, en el marco de volver a poner de pie a nuestras universidades, definió hacer público el reclamo y la protesta en defensa de la educación mediante diversas medidas de fuerza, entre ellas, las “clases públicas”. Lo que resulta inédito es que trabajadores de la educación que llevaron adelante esta forma de luchar, fueron sumariados por el simple hecho de dictar clases, es decir, por ejercer y garantizar un derecho, en el espacio de lo público.

Es de público -aunque no mediático- conocimiento, que el gobierno nacional mantuvo tres meses las negociaciones paritarias paralizadas”

Es de público – aunque no mediático- conocimiento, que el gobierno nacional mantuvo tres meses las negociaciones paritarias paralizadas con el sector y al notar la masiva decisión de las Universidades de no iniciar el segundo cuatrimestre, volvió a ofrecer una propuesta salarial insuficiente del 15%, por debajo de la inflación, y en tres tramos. Sin ánimos de arriesgar sobre las intenciones que subyacen en la propuesta salarial de quienes integran la cartera educativa del gobierno de Cambiemos, cabe destacar, que la discusión que hoy llevan adelante todos los gremios de los distintos claustros no se limita a la recomposición salarial sino que busca terminar con el desfinanciamiento que viene sufriendo la educación.

De las 57 universidades públicas u nacionales, 20 declararon emergencia presupuestaria”

De las 57 (cincuenta y siete) universidades públicas y nacionales, 20 (veinte) de éstas declararon emergencia presupuestaria y encuentran en riesgo la continuidad de sus actividades. Las causas de este peligro se pueden encontrar en el ajuste presupuestario de tres mil millones de pesos definido desde la Secretaría de Políticas Universitaria, en la paralización de obras de infraestructura y el retraso de las partidas para pagar gastos de funcionamiento.

En el proyecto de Cambiemos las Universidades no tienen lugar”

En el proyecto de Cambiemos las Universidades no tienen lugar. Mejor dicho, resulta clara la intencionalidad política de que lo público ocupe progresivamente un lugar menor. Sin embargo, la comunidad universitaria lleva sobre sus espaldas más de cien años de movilización popular en la conquista de sus derechos. Desde la Reforma de 1918, la  tradición universitaria invita a apropiarse de lo público, a volverlo masivo y hacerlo popular. Así lo entendieron quienes protagonizaron los diversos y multitudinarios abrazos y movilizaciones en diferentes puntos del país. Desafortunadamente, la respuesta de los sectores más conservadores de la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba, fue la de irrumpir mediante las fuerzas policiales en una  asamblea interclaustro. No es la primera vez que se hace manifiesto que el ajuste implementado solo es viable si hay represión y violación sistemática de las leyes vigentes.

Las Universidades están en peligro pero están de pie”

Las Universidades están en peligro pero están de pie; son públicas y buscan apropiarse de lo público.  El 30 de agosto se llevará adelante una gran marcha universitaria por aumento salarial y mayor presupuesto. Esta movilización busca expandir el horizonte de lo público para hacer eco de una batalla diaria por  la democratización del conocimiento y el fortalecimiento de nuestras instituciones.

(*) Responsable del Frente Universitario Megafón.

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