El Presupuesto más buchón: aumentan un 41% los fondos destinados a tareas de espionaje

El Ministerio de Seguridad tendrá casi un 70 % más de recursos para tareas de inteligencia. El año que viene la AFI administrará 519 millones más que este año. La suba es mayor que la de rubros como Educación y Salud.

Por Agustín Gulman.

El Presupuesto para las áreas de Inteligencia que operan en el Estado aumentará un 41 por ciento para 2019 en comparación con los montos asignados para este año. Así surge del proyecto que envió el Gobierno al Congreso y que ya tiene media sanción de la Cámara baja. En términos porcentuales, el incremento será mayor que para las partidas de Salud, Ciencia, Educación y Trabajo, entre otras.

DATOS

  • Este año, las tres áreas que se dedican a realizar tareas de inteligencia contaron con un presupuesto de $5.389 millones, mientras que para 2019 contarán con poco más de $7.603 millones.
  • El Ministerio de Seguridad contó este año con $1.915 millones para inteligencia y en 2019 contará con $3.229 millones.
  • El Ministerio de Defensa contó este año con $1.295 millones para inteligencia y en 2019 contará con $1.676 millones.
  • La AFI recibió $2.178 millones y en 2019 contará con $2.697 millones.

Más allá de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el Estado tiene otras dos áreas que se dedican a realizar tareas de inteligencia, una dentro del Ministerio de Defensa y otra en el de Seguridad, que será la que más engrosará sus recursos: este año recibió partidas por $1.915 millones, mientras que el Presupuesto 2019, revela que el año que viene contará con $3.229 millones, lo que representa una suba del 68,63 por ciento sólo para el área de inteligencia que tiene bajo su ala la ministra Patricia Bullrich.

En el Ministerio de Defensa que comanda Oscar Aguad el incremento en las partidas para tareas de inteligencia será del 24 por ciento. Mientras que este año recibió partidas por $1.295 millones, del proyecto que Cambiemos espera aprobar en una maratónica sesión este miércoles se desprende que en 2019 recibirá $1.676 millones. El año pasado atribuían el incremento a la cumbre del G-20 que se llevará a cabo el 30 de noviembre y el 1° de diciembre en Buenos Aires

En el caso de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) a cargo de Gustavo Arribas, en 2018 recibió $2.178 millones y está previsto que durante 2019 el presupuesto para los espías sea de poco más de $2.697 millones, una suba que representa casi el 24 por ciento, tres puntos por encima del 21,3 por ciento que recibirán las áreas de Educación y Cultura, y más del doble del aumento previsto para Vivienda y Urbanismo, cuya suba será del 11,5 %.

“Será por el tema social, cierta inestabilidad o la cercanía de las elecciones”, especuló  un diputado oficialista. Lo cierto es que en la oposición la suba del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia provocó un fuerte rechazo. “Este incremento viene a confirmar que este modelo se apalanca en una perspectiva de represión y persecución”, aseguró el diputado por el Frente para la Victoria Leopoldo Moreau.

Desde la llegada al poder de Mauricio Macri, el Gobierno siempre dispuso aumentos para las áreas de inteligencia muy superiores al resto de los organismos de la administración pública. Mientras que en 2016 la AFI contó con $1.450 millones, en 2017 recibió un 24,5 % de aumento y contó con $1.804 millones.

MUCHO DINERO, PERO OCULTO (OTRA VEZ)

Más allá del dinero blanqueado dentro del presupuesto, la AFI cuenta otra vez con fondos reservados desde 2016. La ley de Inteligencia que transformó a la SIDE en Agencia Federal de Inteligencia fue propuesta por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y aprobada en 2015. Entre otros aspectos, esa reforma eliminó la reserva y el estado secreto de la mayoría de los recursos, excepto aquellos destinados a tareas específicas de inteligencia.

La reserva de todos los fondos de la AFI regresó en mayo de 2016, mediante el decreto 656 que lleva la firma del presidente Mauricio Macri, que derogó el régimen de administración de fondos del organismo que depende directamente de Presidencia de la Nación, lo que volvió a convertir a la Agencia en una verdadera caja negra. De este modo, no se sabe cuánto gastan en las tareas de espionaje, aunque tampoco cuánto destinan a comprar café.

(Publicado originariamente el 24/10 en BigBang News, una hora y media antes de la represión a la movilización popular y de la evidente participación de infiltrados en los disturbios).

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