Lucía Pérez: un femicidio impune y la negación de la violencia machista

Por Morena Barón

Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata  –Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Aldo Carnavale– dictaron ayer la condena para Matías Farías y Juan Pablo Offidani, a 8 años de prisión solo por el delito de “tenencia de estupefacientes para la venta, agravada por venta a menores de edad en cercanía a establecimientos educativos”. Para los jueces la muerte de Lucía Pérez, no fue un femicidio. Mientras que el tercer imputado en la causa, Alejandro Maciel, fue absuelto de todos los cargos.

Hace dos años, en octubre de 2016, los tres imputados habían dejado el cuerpo sin vida de Lucia en el hospital de Playa Serena. Lucia había sido drogada y violada, y a raíz de eso murió. El caso provocó tal conmoción en la sociedad que fue el disparador de una marcha masiva pidiendo justicia y la primer Huelga de Mujeres. El Poder Judicial no tuvo en cuenta el reclamo de la familia ni del Movimiento Feminista, ni siquiera lo expresado por el fiscal Daniel Vicente, en cuanto a analizar el caso con perspectiva de género, quien en declaraciones dijo: “Hemos asumido que la perspectiva androcéntrica es la neutra, porque la hemos vivido como lo propio, lo normal. Por eso ese esfuerzo consciente que tenemos que hacer todos los días para ver las cosas desde la perspectiva de género”.

El juicio oral había comenzado el 31 de octubre de este año, y el principal acusado, Matías Farías, llegaba imputado por el delito de “abuso sexual violento con acceso carnal, con dolo eventual, agravado por resultar muerta la persona ofendida, facilitado por el suministro de estupefacientes y concurre idealmente con la figura de femicidio”. El abogado defensor, Gustavo Marcelliac, había pedido la prisión perpetua para él y para Offidani, por considerarlo coautor del hecho. Sin embargo para los jueces del Tribunal Oral nada de esto ocurrió, y al parecer es más grave la venta de drogas que matar a una adolescente.

El caso vuelve a causar indignación. Lucia Perez sigue sin encontrar justicia. El colectivo Ni Una Menos escribió un documento en repudio a la sentencia, titulado: “NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS. CONTRA LA REVANCHA MISÓGINA DE LA JUSTICIA PATRIARCAL, COLONIAL Y RACISTA” y arranca diciendo: “A Lucía Pérez la mataron dos veces. La primera vez, los ejecutores directos; la segunda, quienes los absolvieron y así negaron que dos adultos que suministran cocaína para someter a una adolescente son responsables de abuso y Femicidio. Quieren decirnos que su vida no cuenta, que las relaciones de poder que son la base de la violencia machista no existen, que el enorme movimiento feminista que llevó su sonrisa como bandera de lucha a todos los rincones del país tiene que callarse. No lo vamos a hacer, nosotres no perdonamos, no olvidamos, no nos reconciliamos. Fue femicidio.”

El movimiento de mujeres y disidencias se propuso de un tiempo a esta parte, cambiarlo todo. Y eso incluye, especialmente, desterrar de una vez y para siempre las practicas patriarcales del Poder Judicial, el cual no sólo no nos garantiza justicia, sino que nos revictimiza constantemente. Tirar abajo este sistema para el cual somos objetos descartables, es urgente. Por Lucia, y por todas las que nos arrebataron, juramos vencer.

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