La gratuidad universitaria no es una proclama; Universidad Pública y realidad efectiva.

Por Aldana Rodríguez Golisano*

En vísperas del setenta aniversario del decreto firmado por Juan Domingo Perón que estableció la supresión de aranceles universitarios en nuestro país, los acontecimientos recientes en materia universitaria se posicionan en la vereda de enfrente de nuestras conquistas históricas. La gratuidad universitaria no es mera proclama; constituyó el punto de inflexión más alto en la educación pública argentina, desafiando los límites del escenario de lo público y reconfigurando el binomio inclusión – exclusión con respecto a nuestros derechos.

Las medidas implementadas por el peronismo han generado un nivel de concientización social, acerca de aquello que nos pertenece a todas y todos las y los habitantes de nuestra Nación y, constituido, a su vez, un piso mínimo de justicia al que no se está dispuesto a renunciar. Así lo evidenció la comunidad educativa saliendo a las calles en los periodos más oscuros de nuestra reciente historia y así lo estamos viviendo y protagonizando esta generación desde la llegada al gobierno de Mauricio Macri.

La situación de las altas casas de estudios es crítica: presupuestos universitarios con partidas subejecutadas, demoradas y recortadas; falta de inversión en ciencia y tecnología -lo que no puede pensarse disociado de la definición de degradar el Ministerio de Ciencia y Tecnología a Secretaría y de la reducción de ingresos al Conicet-; deterioro del nivel de vida de las y los estudiantes que cada vez gozan de menos becas, de un boleto educativo selectivo para Universidades -catalogadas en la práctica- de primera y de segunda, en el marco de un aumento considerable del transporte.

Párrafo aparte merece la caída del salario docente: en lo que va del 2019 respecto al año anterior, acumula al menos un 25% de caída. Una vez más, la respuesta del gobiernos es desconsiderada: Se otorgó a cuenta de “futuros aumentos” sumas no remunerativas ni bonificables del 5% y del 4% para enero y  febrero, respectivamente. La discusión paritaria hoy, se encuentra en cuarto intermedio hasta el próximo martes 26 de marzo.

Estos no constituyen hechos aislados, son producto de las recetas implementadas luego de los acuerdos entreguistas del gobierno de CAMBIEMOS con el FMI. Los reclamos que llevan adelante las y los universitarias y universitarios no constituyen una lucha sectorial sino más bien una defensa de un proyecto de país nacional, popular, democrático y feminista y de una Universidad que no desentone con nuestra tradición peroniana: abierta al pueblo y con las y los trabajadores como destinatario principales de las políticas.

*Frente Universitario Megafón.

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