Julio Mosle, trabajador de Telam: «El gobierno de Cambiemos pone a la Patria en peligro»

Por Federico Arcelli.

Todos los 7 de junio se conmemora el Día del Periodista en la República Argentina. El acontecimiento se debe a la creación del periódico La Gaceta de Buenos Aires, en 1810, de la mano del secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno. «El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes», aseguró el funcionario revolucionario. 209 años después, los trabajadores de prensa pública, popular, o sencillamente disidente al oficialismo, se ubican entre los sectores más afectados por las políticas del gobierno de Cambiemos.

Julio Mosle es de Lanús y trabaja en la Agencia Telam. Al igual que sus compañeros de redacción, padeció en carne propia los despidos arbitrarios impulsados por el funcionario de Cambiemos, Hernán Lombardi, a cargo del área de telecomunicaciones. Luego de una lucha consagrada por los trabajadores de prensa de Telam, en conjunto con el brazo gremial de Sipreba, lograron esa reincoporación. En la actualidad, casi 150 puestos de trabajo vuelven a correr peligro, por motivo de diferentes presiones que está ejerciendo el Poder Ejecutivo sobre el judicial. Una clara jugada del oficialismo para debilitar a los medios públicos y favorecer a Clarín y La Nación.

En diálogo con La Unión de Lanús, Julio Mosle detalló sobre la actualidad de la lucha y de lo que se viene, en vísperas a las elecciones presidenciales de agosto y octubre de 2019.

-¿Cómo se encuentra la situación de Telam?

-En lucha, sosteniendo un acampe todas las mañanas frente a la Cámara de Apelaciones del Trabajo en reclamo de que todos los expedientes vuelvan a sus jueces naturales que son la Sala V. La semana pasada habían sorteado los nueve expedientes en distintas salas y ya cuatro fueron regresados a la sala V. Seguimos luchando para que vuelvan los cinco restantes y que la Cámara falle a favor de los trabajadores como ya hizo en el primero de los expedientes.

-¿Cómo está funcionando la Agencia en la actualidad?

-Se sostiene como se puede. Los trabajadores de la redacción de la avenida Belgrano tienen días en los que sino se corta la luz, se corta el agua o el teléfono. Mientras tanto, los directivos se trasladaron a una oficina en el predio de Técnopolis desde dónde emiten directivas por internet. Todas estas irregularidades pauperizan el servicio de la agencia.

-¿Cómo funcionaba Telam antes de la decisión de Cambiemos de ajustar?

-Antes de este conflicto éramos cerca de 800 trabajadores de prensa. Al cumplirse un año de conflicto, algunos decidieron buscar otros destinos y el resto estamos trabajando con un ojo en el expediente judicial que define si seguimos en la agencia o no. Pero, incluso, antes del conflicto, esta gestión ya había cerrado varios servicios informativos que hay que reconstruir.

-¿Cuánto influye la presión de Hernán Lombardi y el resto del gobierno para torcer la lucha?

-Esto se debería haber resuelto a fines de 2018, pero la presión de funcionarios y abogados del directorio sobre la Cámara Laboral hizo que se tomarán medidas absolutamente irregulares como volver a sortear expedientes, aunque a cada uno de estos embates lo enfrentamos con lucha en la calle y solidaridad de todos los trabajadores y el pueblo.

-¿Porqué creés que vacían Telam?

-Hasta antes de los despidos y el cierre de servicios del año pasado, la Agencia Télam era la única estructura de periodismo gráfico con presencia real y permanente en todas las provincias y la redacción más grande del área metropolitana de Buenos Aires. El servicio de Télam era la única herramienta que les permitía a los diarios y a muchos otros medios del interior o incluso a medios no tan chicos de Buenos Aires poder cubrir lo que sucedía en el Gobierno, en el Congreso, en las Cámaras empresarias o en las canchas los domingos. Si no está Télam los únicos diarios con esa capacidad operacional son Clarín y La Nación. Durante los cuatro meses de paro muchos medios del interior, para poder contar lo que pasaba en Buenos Aires, recurrían a los portales de los principales diarios y terminaban replicando esa mirada. Y esto no se puede entender como un resultado accesorio o incidental. A la par del desguace de Télam, cerró DyN (Agencia Diarios y Revistas), NA (Noticias Argentinas) está en una situación complicada y Agencias Internacionales achicaron o cerraron sus corresponsalías en el país. Todo esto sólo puede ser parte de un proyecto que busco construir un discurso único sin disidencias ni disrupciones.

-¿Qué opinás de Alberto Fernandez, que prometió reactivar Télam?

-Es un alivio escuchar que un candidato a presidente entiende el rol estratégico y federal de la agencia. Necesitamos que el próximo gobierno recomponga Télam.

-¿Creés que la única forma para que finalice el conflicto de Telam es con un cambio de gobierno?

-Es difícil que este gobierno dé marcha atrás porque ha demostrado varias veces que este es su plan para Télam, muchos creemos que de ser reelecto el oficialismo, avanzaría en la reducción de los medios públicos a una existencia testimonial como publicadores de gacetillas oficiales.

-¿Qué significa para Telam y para la sociedad la reelección de Cambiemos en octubre?

-Para Télam, probablemente el riesgo más grande de extinción que nunca haya enfrentado; para el país la crisis social y el hambre a niveles que no creo que las últimas generaciones hayan conocido.

-¿Qué opinás de la decisión de Cristina Fernández Kirchner de lanzarse como vicepresidenta?

-Creo que fue el gesto fundamental para convocar a la unidad de todos los que entienden que el modelo de este gobierno pone a la patria en peligro. Todos los que entiendan que por el bien de todos hay que cambiar las políticas de exclusión van a formar parte de ese espacio. Y quienes no, deberán rendir cuentas a la historia por su mezquindad o por haber sido funcionales al saqueo.