Lanús sufrió en Sarandí, pero se trajo un valioso punto

La noche estaba negra. Parecía que el equipo no tenía reacción hasta el ingreso de Pedro de La Vega. Como una especie de superhéroe, el juvenil de 18 agarró el guante y salió a repartir; gambeta para un lado y otro y zas, cuando el partido se moría, en una buena jugada colectiva, Carlos Auzqui desbordó toda la banda derecha para mandar un centro que con una pincelada de Nicolás Orsini, al mejor estilo Van Gogh, asistió al Pepo para que se desate la locura del pueblo grante.

En lo que fue el día del hincha de Lanús (Nder: ayer 2 de diciembre se cumplieron 12 años del primer título que nacional que obtuvo en la Bombonera), 2.500 hinchas viajaron a Sarandí con la ilusión de poder conseguir tres puntos que lo deposite a una unidad del líder. Sin embargo, las cosas no salieron como esperaban y en lo que fue un flojo partido del equipo, Arsenal fue el gran protagonista de la noche y en diferentes tramos del juego supo doblegar al rival. 

De menor a mayor, así fue la presentación del elenco del Sur en el Julio Humberto Grondona. La defensa la pasó mal, la velocidad de Juan Cruz Kaprof y los desbordes de Nicolás Giménez, goleador en el elenco comandado por Sergio Rondina, pudieron haber sido más letales sino era por el bochornoso arbitraje de Jorge Baliño, que además de no convalidarle un gol al Arse, también no le cobró un claro penal a Lanús en el complemento. 

Con polémicas para ambos lados, el partido se cerró con paridad. Y la realidad indica que si el Grana quiere seguir escalando en lo más alto del campeonato, deberá mejorar tanto colectiva como individualmente. Y el caballito de batalla, Pepo de La Vega se alista y pide pista para ser titular.