Un acuerdo que da náuseas: cómo Grindetti y Larreta vertieron en Lanús la mierda de Buenos Aires

Por Celeste Del Bianco

La Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales de Valentín Alsina está muy cerca de Villa Caraza, Villa Diamante y Villa Jardín. Fue inaugurada durante la presidencia de Cristina Kirchner y Mauricio Macri prometió que los beneficiarios serían los vecinos de la zona. Sin embargo un acuerdo entre Larreta y Grindetti bendecido por Macri y Vidal hizo que allí se vertieran las cloacas del Barrio Olímpico de CABA, dejando a los vecinos con problemas de inundaciones de aguas servidas cada vez que llueve debido a las obras a medio hacer.

Organizaciones vecinales de la zona oeste de Lanús denunciaron que la grave situación de sus barrios luego del acuerdo entre la Ciudad de Buenos Aires, la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y el municipio para derivar los desechos cloacales del Barrio Olímpico y parte de Villa Soldati a la planta de ACUBA, en la provincia de Buenos Aires.

Vecinos y vecinas reclaman conectar las cloacas a la planta que tienen en su barrio, como les había prometido el intendente de Cambiemos Néstor Grindetti antes del acuerdo. Ante cada lluvia fuerte, las aguas cloacales fluyen por las calles del barrio contaminando el agua y generando enfermedades en la piel. Además, AYSA les cobra por un servicio que no les está dando. 

La Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales ubicada en Valentín Alsina tiene capacidad para 80.000 personas y está muy cerca de Villa Caraza, Villa Diamante y Villa Jardín. Fue inaugurada durante la presidencia de Cristina Kirchner en octubre de 2015. Sin embargo, en noviembre del 2016, el entonces presidente Mauricio Macri y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal hicieron un nuevo acto en el que anunciaron la puesta en marcha del lugar. “Es una obra que incorporará a 90 mil vecinos al sistema de cloacas”, afirmó Macri ese día. Sin embargo, la mayoría de las familias de la zona está sin conexión a las cloacas porque se decidió que allí se vertieran los desechos del Barrio Olímpico, tras los Juegos Olímpicos de la Juventud en octubre de 2018. “Desde la Ciudad de Buenos Aires están usando nuestra planta cloacal pero en Lanús estamos sin nada”, explica Gabriela, vecina de Villa Caraza, a Nuestras Voces. “Al gobierno de Macri le faltaba hacer la última parte de la conexión, de la casa a la red cloacal. Hicieron una especie de comienzo de obra pero quedó todo a medio hacer. Rompieron y dejaron las calles rotas. Sólo conectaron a una parte pequeña, 200 familias del Barrio San José. Al haber dejado las obras incompletas, las inundaciones se volvieron peor. Las napas están altas y nunca se hizo una obra para los desagües pluviales, ni de desagote, ni de alivio”, agrega. 

Valeria Rodríguez es integrante de la Unión Vecinal del Barrio Nueve de Julio en Caraza y detalla que la situación se volvió más compleja en los últimos años. “Hicieron un entubado por el Riachuelo y ya conectaron parte de Soldati y de la Villa Olímpica. Lo grave es que con cada inundación lo que fluyen son aguas cloacales. No necesitamos que llueva tanto como para que nos inundemos. Con una lluvia copiosa de más de media hora seguida se llenan las calles de agua que después entra a las casas. A principios del 2019, con unas lluvias grandes, en una semana yo me inundé dos veces y el agua está totalmente contaminada”, apunta.  “Nadie nos da respuesta. Hay vecinos que se están conectando a un caño que pasa por la vereda pero que no tiene salida porque no están habilitados. Entonces, el vecino se conecta y eso revienta. Y todo lo de adentro sale hacia la superficie. Además, tampoco sirve llamar a los tanques atmosféricos porque las napas están altas y en el mismo día vuelve a subir todo”, agrega.

Hugo también vive en el barrio y advierte sobre las enfermedades en la piel que sufre la población infantil. “En Villegas y Oliden, donde tenemos la escuela primaria, el jardín y la iglesia es una laguna. Anoche llovió y se inundó. Cuando hicieron la instalación de las cloacas, taparon los desagües y nunca los limpiaron. Es un foco infeccioso que le trae problemas en la piel los chicos. Esto se agrava con la falta de atención que tenemos en la salita de salud, que no tenemos los pediatras que teníamos disponible antes. Los chicos no tienen donde atenderse, usan alguna cremita que consiguen. Ves a los chicos con las erupciones en la piel, las piernitas”, describe a este medio.  Por su parte, Valeria Rodríguez agrega: “eso trae distintas infecciones en la piel, forúnculos, problemas en las vías respiratorias. En el Centro Sanitario UPA, los médicos nos dicen que están viendo muchos casos parecidos en esta zona. Lo grave es que después de inundaciones, que no necesitás que llueva mucha cantidad, la red de agua potable viene turbia. Hicimos denuncias, sacamos fotos, vinieron de AYSA a tomar muestras, dicen que el agua no tiene nada pero viene fea, es oscura, totalmente opaca”, dice. 

Durante la audiencia pública de la ley para crear el Distrito Villa Olímpica en la Comuna 8 en Capital Federal, representantes sociales y políticos de Lanús adelantaron los posibles inconvenientes pero no fueron tenidos en cuenta. “Serán cerca de sesenta mil los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires que van a usarla y sesenta mil los de Lanús que no van a tener esa posibilidad”, afirmó Sergio González del Foro Hídrico de Lanús en noviembre de 2016. Tres años después, las vecinas y los vecinos no sólo no tienen conexión de cloacas, sino que además deben pagarle a AYSA por un servicio que no presta. “Están llegando boletas de 1000 pesos de agua, cuando anteriormente pagábamos 200. En la boleta te detalla que pagás la obra de cloacas, conexión y servicio de red cloacal”, cuenta Gabriela. 

El Barrio Olímpico

El Barrio Olímpico es un predio con 29 edificios ubicados sobre la Avenida Escalada en Villa Soldati. Son 1.050 departamentos de hasta tres ambientes que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires construyó para los Juegos Olímpicos de la Juventud​ de 2018 y que fueron adjudicados para vivienda familiar a través de créditos UVA. Se estima que, hasta el momento, menos de la mitad de las familias propietarias están viviendo en el complejo. Varias padecen inconvenientes edilicios. Analía Muñoz es docente y vive allí junto con sus hijos. En diálogo con esta periodista, cuenta que si bien el barrio en general está en buenas condiciones, hay muchos problemas en los edificios. “Hay rajaduras en paredes y departamentos que con las lluvias se llueven literalmente o se llenan de humedad. En la última tormenta hubo un tanque que no tenía agua y se quedó tumbado, agarrado por una pared, muy peligroso. Hay gente con problemas en los pisos, están rotos o se les han levantado las baldosas. Problemas hay un montón y si bien los están tratando de arreglar, es medio engorroso”, detalla.

“El edificio no es de mala calidad pero se nota que hay cuestiones que las hicieron a las apuradas y que por eso tienen algunos problemas. También tiene que ver con el tiempo que los departamentos estuvieron sin uso, casi un año. Algunas soluciones fueron más parches que soluciones”, agrega.

En la audiencia pública, organizaciones vecinales de la Villa 20 en Lugano advirtieron sobre la falta de un estudio de impacto ambiental del barrio a construir. “Se está comprometiendo suelo absorbente sin que se conozca el riesgo de inundabilidad, lo cual es particularmente grave en un escenario de cambio climático”, afirmó Andreína de Luca de Caraballo, presidenta de la Fundación Ciudad. 

Grecia Guzmán, integrante de la Mesa de Urbanización de la Villa 20, asevera que su barrio también se vio afectado por la construcción apurada de la Villa Olímpica. “Cuando la construcción se fue consolidando nos dimos cuenta que las inundaciones eran cada vez más periódicas. No es solamente por la creación de la Villa Olímpica sino todo; son las familias hacinadas y la falta de obra de infraestructura. La construcción del barrio, lo que hizo fue agravar todos esos inconvenientes que ya veníamos teniendo: la falta de agua, la falta de cloacas, de iluminación. Tampoco tienen en cuenta a la Villa 20, las cloacas explotan. Hay edificios donde explotan las cámaras porque no hay infraestructura adecuada ni para el Barrio Olímpico ni para el resto de los barrios. No hay manera de canalizar todos esos desechos”, sostiene Guzmán.  

“Tendrían que haber hecho estudios de impacto ambiental como corresponde. Después se tendría que haber pensado una planta, que nosotros exigimos desde la 20, exclusiva para toda esa zona y que no involucre a los vecinos de Lanús. El gobierno tiene que pensar en generar un espacio para esta congestión”, agrega. 

Por el momento, las cloacas máximas cruzan el Riachuelo desde todas las áreas metropolitanas y vuelcan sobre la planta de Berazategui que tiene capacidad para 6.5 millones de habitantes. Desde el 2014, se está construyendo el “Sistema Riachuelo”, una megaobra de 12 kilómetros de túnel que pasa por debajo del río. Costará 12 millones de dólares y está financiada por el Banco Mundial. Se estima que incorporará a un millón y medio de personas al sistema de cloacas.

(Publicado originariamente en el portal Nuestras Voces. Reproducido con la autorización de sus responsables).