El padre del chico que mataron a golpes en La Casona, sobre el crimen de Gesell: «Cuando me enteré lo de Fernando sentí el mismo dolor»
El crimen de Fernando Baez, impulsado días atrás por una patota de rugbiers a la salida de un boliche en Villa Gesell, remontó a otro hecho lamentable ocurrido años atrás en Lanús.
“Cuando me enteré de lo del chico de Gesell sentí el mismo dolor”, aseguró Oscar Castellucci, papá de Martín, en diálogo con Infobae. Martín era un joven de 20 años que murió asesinado a golpes por un patovica que era boxeador. El hecho ocurrió en la puerta del boliche «La Casona» de Lanús. Desde aquel día, el lugar no abrió jamás sus puertas y hoy es un centro comercial, a metros de la estación.
Llamativamente, las familias de Fernando y Martín comparten la misma geografía: viven a dos cuadras de distancia, en Barrio Norte. «Todavía no fui a ver a los padres de Fernando: no quiero abrumar. Los primeros días son muy terribles. Voy a ir a visitarlos para llevarles mi solidaridad y transmitirles mi experiencia”, comentó Castellucci.
En cuanto a la superación de la tragedia, agregó que «una de las claves para afrontar la partida de un hijo es no quedarse solo. No encerrarte en el dolor».
Martín cumpliría 34 años. Era estudiante de veterinaria en la Universidad de Buenos Aires. Salió a bailar y discutió con el patovica en cuestión, que no le dejó ingresar al complejo a uno de sus amigos. Un golpe fulminante ocasionó lo peor. Cuatro días después, y luego de haber permanecido en el Hospital Evita, el joven falleció.
José Segundo Lienqueo Catalán, el patovica que terminó con la vida de Martín, fue condenado el 14 de abril de 2009 por homicidio con dolo eventual (por su condición de boxeador) a 11 años y 9 meses de prisión, pero fue liberado luego de cumplir las dos terceras partes de la pena. “Habíamos pedido 18 años. Igualmente, para nosotros la responsabilidad absoluta era del dueño de La Casona, Atilio Amado. Su único castigo fue no poder volver a abrir el boliche”, sentenció en el mismo portal.

