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El día en que Invisible tocó en Lanús: la fugaz historia de «Almendra», el boliche que funcionaba en el cuartel de bomberos voluntarios

Por Daniel Riera.

En el primer piso del cuartel de bomberos voluntarios de Lanús, muy fugazmente, en 1976 hubo un boliche llamado «Almendra», claro está, en homenaje a la legendaria banda de Luis Alberto Spinetta. Dicho sea de paso, Spinetta tocó en «Almendra»… pero con Invisible.

Daniel Aragall, quien fuera uno de los dueños, es el que cuenta la historia. Daniel tiene 63 años: eso quiere decir que allá por 1976 tenía apenas 18. «Almendra» abría los sábados: duró apenas cinco. Tres de ellos, inolvidables.

«Almendra»: rock en el cuartel de bomberos

-Les pagábamos a los bomberos por cada día que alquilábamos. Yo era un chico. Hace 45 días , tenía 18 años , hace 45 años de esto, mamita. La cabina del Disc Jockey la hicimos toda nosotros, con meterial despegable, con yeso. La barra también la hicimos nosotros. Fue un laburo hermoso, pero hecho como un juego, más que nada. Yo hice el diseño de la tarjeta, que era loquísimo. Fuimos a comprar una almendra a un negocio de la calle Ituzaingó. El dueño nos dio cinco. De ahí fuimos a una casa de fotografías en la primer galería de la calle Ituzaingó. El tipo se copó y le empezó a sacar fotos a la almendra. No nos cobró la foto y nos dios una foto excelente. De ahí a la imprenta a que hicieran fotograbados, y el troquel del formato de una almendra.

-¿Cómo funcionaba «Almendra»?

-Arrancaba tipo 9 de la noche , era un éxito total. Había gente de la barra de Lanús y se armaba cada galleta… No sé por qué, pero terminaba siempre a las piñas. Era todo muy informal. Llegaba la gente, pagaba la entrada, subía, tomaban algo y se iba llenando, llenando, llenando, hasta que venía la banda, se armaba el escenario y cuando tocaba la banda dejaba todo el mundo de bailar. En ese momento explotaba el salón. Se entraba por una sola escalera, del lado de la estación de servicio que está en General Rodríguez [la actual calle Raúl Alfonsín]. Subías ahí y cuando llegabas, detrás de la escalera te quedaban el escenario y la cabina del Disc Jockey. Cuando se armaba quilombo y la gente bajaba, bajaba por esa misma escalera. Podía haber pasado cualquier cosa.

Polifemo, Pastoral e Invisible

-¿Quiénes eran sus socios?

Estaban Héctor Alimón y Jorge Gigliotti y uno que se llamaba Rody. Cada uno se encargaba de algo específico y a mí me tocaba traer a las bandas. Yo era un pibe, pero había laburado en la casa de música Daiam. Venían mucha gente importante a Daiam. Entonces me preguntaban a mí si había alguna banda para llevar. Ni me acuerdo con quien hablaba, pero a las bandas las conseguía.

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-¿Quiénes tocaron en «Almendra»?

-En el primer baile tocó Polifemo. Los tuve que convencer a mis socios porque no lo conocían, pero se llenó hasta las pelotas. El segundo sábado, que era mi cumpleaños, tocó Pastoral. Con el tiempo me hice bastante amigo de todo el grupo. Y en el tercero vino Invisible. Los tres se llenó todo. Cuando Invisible tocó La azafata del tren fantasma, pensé que me iba a desmayar. Me voló la cabeza, y eso que a mí me gustaba más Pescado Rabioso.

¿Y Rody?

¿Y en el cuarto baile?

-Y para el cuarto baile desapareció Rody, nuestro socio, con toda la guita. ¿Che, a Rody no lo vieron? Porque el sábado tenemos que abrir el boliche. ¿Va a venir alguien, vamos a traer a alguien? No había celulares en esa época, Rody no tenía teléfono de línea, y no apareció nunca más y se pudrió la historia. Hubo un cuarto baile sin bandas, un quinto con un dúo de Lanús que no me acuerdo cómo se llamaba, y después tuvimos que cerrar porque no se pudo aguantar más. Había mermado mucho la gente que venía.

-Qué bajón…

-En ese momento, sí. Después con el tiempo nos acordamos de eso y nos cagamos de risa.