Edgardo Depetri, sobre los aportes truchos en Lanús: “Grindetti se quiere despegar del escándalo, pero es difícil”

Por Federico Arcelli.

Al igual que gran parte de la sociedad, el concejal Edgardo Depetri ,del bloque Unidad Ciudadana-FPV, se sorprende y se indigna por lo ocurrido con el caso de los aportantes truchos en Lanús. Se lamenta, prefiere que sea mentira. Pero es verdad. A continuación los conceptos más destacados de una entrevista en profundidad que transitó por todos los temas que preocupan en el seno de una sociedad mayoritaria que no llega a fin de mes.

-¿Qué análisis hacés del escándalo de aportantes truchos en Lanús?

-Veo un nivel de hipocresía y de impunidad típico de un gobierno que se asume como representante de los grupos más concentrados, pero que llegó al poder mediante una estafa electoral. Ejercen su mandato con un total desprecio por nuestro pueblo, con la utilización de los sectores más vulnerables de la sociedad en favor de sus intereses económicos. Presentan un supuesto discurso de honestidad, cuando aplican una de las peores políticas que puede hacer un gobierno: subsidiar la plataforma electoral de su campaña a través del engaño a los sectores populares, a quienes hacen figurar como aportantes para blanquear dinero de la corrupción. Esta maniobra expresa con toda contundencia lo que es Cambiemos: un proyecto de concentración escandalosa de la riqueza, que transfiere directamente los ingresos de la población a los grupos más concentrados.

-¿A quiénes te referís con grupos concentrados?

-A los sectores energéticos, a los empresarios amigos y socios del macrismo, como Pagano, Caputo y Lewis. A la Shell de Aranguren, con el aumento de la nafta, y a las empresas de servicios que se benefician notablemente con los tarifazos. También a los sectores exportadores, en donde aparece la Sociedad Rural y la oligarquía terrateniente. Y las empresas multinacionales exportadoras, donde se incluyen los bancos, que se benefician con todo el endeudamiento masivo de la economía. No me quiero olvidar de Clarín, que con la derogación de la Ley de Medios acumula los negocios de internet y las telecomunicaciones. Con ese discurso de honestidad, Cambiemos consolida la peor de las corrupciones, que es llegar al gobierno con el voto del pueblo y gobernar para los ricos. La aparición de los sectores populares como aportantes truchos se trata de un verdadero negociado que se relaciona con el lavado de dinero.

-¿Cuál fue su respuesta en carácter de oposición?

-Presentamos un proyecto de ordenanza en el Honorable Concejo Deliberante, donde denunciamos esta situación y pusimos a Vidal como responsable política, como así también a Grindetti, que tiene que explicar ante la Justicia y en el Concejo lo que pasó. Deben asumir el debate de transparencia que ellos plantearon. Le vamos a brindar todos los elementos que tengamos al alcance a nuestra compañera senadora Teresa García, la autora de la denuncia a nivel provincial. Grindetti se trata de despegar del escándalo, pero es difícil por el cargo que ocupa. Cada día que pasa está más claro que Grindetti es Macri y es Vidal.

“Cada día que pasa está más claro que Grindetti es Macri y es Vidal”

-¿Puede el intendente desentenderse de los propios aportantes truchos de su campaña?

-Claro que no. Pero busca dilatar. De todos modos, si te aplican la mayoría para no discutir o te descalifican al decir que entorpecemos con nuestra política partidaria, es porque están débiles. Y si le sumamos al vecino de Lanús la causa de aportantes truchos, que desnuda una práctica política relacionada con un doble discurso moral e impune, es aún peor. El gobierno municipal, provincial y nacional perdió legitimidad producto de la denuncia y su trascendencia pública.

-Parecería ser doblemente grave la noticia, ya que no se trata sólo de la usurpación de la identidad sino de la impunidad del procedimiento.

-Exactamente. Además de violar la identidad de una persona, existe una acción de corrupción porque ese dinero que no aportó el ciudadano es financiado por una empresa. Hay miles y miles de millones de pesos por los cuales la gobernadora Vidal y el intendente Grindetti tienen que dar explicaciones. Existe una causa penal en la que se tiene que resolver quién fue el que aportó ese recurso económico. Quieren tapar lo sucedido con una ley de financiamiento de aportes, cuando todos sabemos que quieren correr el eje de discusión. Fue un golpe muy duro para la gobernadora y la estructura del PRO, ya que se derrumba el discurso de la honestidad, de los republicanos que venían a resolver los problemas de corrupción vinculados con el kirchnerismo, el peronismo y el sindicalismo. Noto una presencia muy clara del pueblo, que puede discernir que acá hay un discurso que predica una cosa pero hace otra. Un procedimiento acorde a su política en general.

-¿Te sorprendió la impunidad por la cual se manejó la campaña de Vidal en la provincia?

-Creo que no hay sólo impunidad, sino también fuego amigo. Existe una interna entre ellos, un pase de factura del macrismo hacia Vidal. El intendente de Mar del Plata, por ejemplo, dijo que no puso los 50 mil pesos que supuestamente aportó. Y en el medio de todo esto sí aparece la impunidad. Cambiemos cree que a través del blindaje mediático puede mostrar su realidad, pero se trata de un escenario virtual. El pueblo presenta una actitud de cuestionamiento hacia el gobierno, que consiste en no dejarle pasar por alto estos hechos de corrupción. Al principio, los dichos relacionados con que iban a gobernar para los ricos y que representan a una clase social concentrada, parecía ser un eslogan el kirchnerismo. Hoy, después de casi tres años, quedó demostrado que esto es así. Estamos en un país de ricos cada vez más ricos y de pobres cada vez más pobres.

-Es llamativo. Parecería ser que el escándalo de los aportes truchos no sería la peor acción del gobierno, más allá de su gravedad. Sin embargo, fue lo que más impactó en la sociedad. ¿Qué pensás?

-Golpea fuerte porque se trata de un delito, un acto de corrupción. Es probable que a un sector de la sociedad le impacte más un aporte trucho o una coima que la venta del patrimonio nacional, a través del acuerdo con el FMI. Quizá también le afecte más que el 1500% de aumento de la luz y el gas. Hay que entender que esto también es un negociado escandaloso y por lo tanto un hecho de corrupción porque transfieren ingresos. Otro tema importante es la caída de las jubilaciones con la nueva movilidad jubilatoria. El sistema de Cambiemos tiene a la corrupción como eje central porque desde el principio estafaron a la sociedad en las urnas, al decir que no iban a devaluar ni a ajustar. Necesitan armar escenarios porque tienen que oxigenar la política económica y social. Macri ya está golpeado, el tema es que ahora lastimaron a su principal alfil que es María Eugenia Vidal.

El poder económico está unido y sólido en su proceso y a Macri le exige el ajuste”

-¿Te sorprende el supuesto “fuego amigo” a Macri?

-Me parece que no hay una ruptura de las clases dominantes. No tienen diferencias entre ellas, de hecho están de acuerdo con las políticas de Macri. Los sectores exportadores de la agricultura y de la industria coinciden con un dólar a 30, y es más, lo quieren a 40. Las empresas privatizadas de servicios públicos aceptan los aumentos de tarifas a precios internacionales. Abalan y no tienen problema cuando el Estado se endeuda con el exterior porque los bancos hacen fortunas con las lebacs y de paso transfieren poder porque se quedan con la propiedad, como las energéticas con Vaca Muerta. Tienen un consenso de que somos el patio trasero, un país de servicios o exportador de materias primas. Están de acuerdo con que se tiene que achicar la economía y que hay sectores que tienen que desaparecer. Las clases dominantes están solidas y sostienen a Macri. El problema para él es que puede ser Macri u otro, no les importa a ellos. El poder económico está unido y sólido en su proceso y a Macri le exige el ajuste. En esa puja está la pelea con Vidal.  Macri podrá ser o no presidente para el poder. Podrá venir Vidal u otro que esté de acuerdo con la integridad de ese modelo. Obligan a hacer el ajuste y de paso le mandan un mensaje a la gobernadora para disciplinar. Y en eso puede caer cualquiera.

-¿Cómo ves la gestión en el distrito?

En Lanús nos encontramos con un distrito que se construyó en estos dos últimos años a base de obras. Hoy, el FMI te exige un recorte de la obra pública de 250 millones de pesos y eso impacta. No hay que olvidar la reforma previsional, un saqueo a los jubilados, a quienes se les quitó prácticamente una jubilación y una pensión por año. En la ciudad hay 100 mil jubilados, por lo que 1500 millones de pesos no ingresan. Respecto a los servicios, todos pagan la nafta, la luz y el gas más caro. A los comedores populares les llega comida en mal estado. Los hospitales están sin presupuesto, con el UPA casi abandonado. Hay un contexto que golpea fuerte a Lanús y así como cayó Macri, también caen Vidal y Grindetti.

Grindetti y Macri fueron y son socios”

-¿Cayó su imagen producto del contexto nacional?

El intendente presenta un deterioro importante que por más que no lo quiera explicar, se esconda o esquive la discusión en el recinto, no se puede ocultar. Es como que quieran ocultar que se hundió el Ara San Juan. Podrán no discutirlo, silenciarlo en los medios, pero hay 44 compañeros que no están. La realidad te penetra por todos lados y es por eso que tenemos que continuar con la construcción de una alternativa que canalice las expectativas de nuestro pueblo y se ponga a disposición de los compañeros y compañeras que nos necesitan. Así no se puede seguir.

“Nos quieren convencer de que lo único que se puede hacer en el país es un ajuste”

-¿Quién es Grindetti?

-Es uno de los hombres más importantes que tiene el PRO en la Provincia de Buenos Aires. Posee una relación muy cercana a Macri, ya que fueron y son socios de parte de las empresas. Las cuestiones personales tendrá que explicarlas él. En cuanto a lo político, expresa un proyecto de país que se identifica con las empresas y los grupos económicos gobernándose a sí mismos sin intermediarios. Tienen mucha fuerza, es por eso que a pesar de todo aún continúan con una parte de la población que acompaña su gestión. Nos quieren convencer que lo único que se puede hacer en el país es un ajuste, que no podemos tener el auto, que nuestros hijos no pueden ir a la universidad, o que en tal caso, deben pagarla. Que no se puede ir de vacaciones o tener la casa propia. O que los pobres jamás saldrán de la pobreza. Se trata de una apuesta cultural muy profunda que pone en duda incluso la identidad de nuestro pueblo, ya que a veces se echa la culpa a sí mismo. Eso es Macri, Vidal y Grindetti. Victimizan a la víctima.

-¿Cómo analizás el contexto nacional, provincial y nacional?

-Sufrimos tarifazos, caídas de salario, desocupación, docentes que no cierran sus paritarias nacionales, comedores escolares donde los pibes van más a comer y comedores populares que tienen que agrandar su oferta porque la cantidad de ciudadanos con hambre aumenta. Estamos ante la presencia de una recesión brutal que logra, por ejemplo, que los comercios vendan menos. También, una apertura de la economía que perjudica a la mayoría de las empresas nacionales, sobretodo las PyME. Tenemos en Lanús una empresa como Arte Glass, que pagaba 300 mil pesos de gas y ahora más de un millón. Esta investigación sobre los aportes truchos le pega al gobierno un lindo revés que le hace caer en su realidad. Los que más lo castigan son sus propios votantes. Aunque todavía hay un sector de la clase media que se más siente defraudada y humillada por un aportante trucho, que por los 50 mil millones de dólares que el macrismo firmó con el Fondo Monetario Internacional.

-¿Cuál es el objetivo del poder hegemónico ante la caída de la imagen de Cambiemos?

-Necesitan armar una opción de poder que les siga tributando a esta lógica. La única que no hace eso es Cristina y por eso hay que matarla, aniquilarla y meterla presa. Quieren cerrar un pacto de gobernabilidad que no cuestione este modelo. Van a intentar imponer que todos somos lo mismo, que somos todos corruptos y que la salida es el peronismo moderno o la racionalidad. Pero, tienen muchas dificultades porque el modelo no cierra y hay mucha conciencia en el movimiento social y sindical. Existe una idea de construcción de unidad por encima de todo.

Grindetti se separa por especulación electoral, como si Lanús tuviera sentido sin Nación”

-¿Y la estrategia del oficialismo?

-Antes fueron un proyecto electoral y ahora son el poder económico gobernando. Necesitan crear un marco institucional que les de las condiciones para reproducirse en los próximos años, ya que se encuentra erosionada la credibilidad de Cambiemos, producto de la lucha del pueblo argentino, que nos viene de los tiempos de Perón, pero también de los últimos diez años en donde se conquistaron derechos. En el Concejo nos plantamos y discutimos el escándalo de los aportantes truchos, como el tarifazo, la apertura económica, el aborto, el FMI y la Asignación Universal por Hijo porque sentimos que somos parte de ese debate. Acá Grindetti se separa por especulación electoral, como si Lanús tuviera destino sin Nación. Confiamos en que existen las condiciones necesarias para revertir la situación y volver a ser gobierno en 2019.

-¿De qué manera buscarían ser gobierno en 2019?

-En el camino que hay que transitar será fundamental un proceso de unidad con mucho protagonismo de la militancia, que tendrá que nacionalizar la discusión porque no es sólo un problema de Lanús. Grindetti tendrá que explicar lo que pasa en el distrito, si no será la cara visible del  plan de ajuste, desigualdad y pobreza del macrismo. Vamos a construir una opción de poder que termine con esta historia. Cambiemos no sólo fue el gobierno de los ricos que vienen a imponer el hambre en nuestro pueblo sino también una gran estafa electoral, el vaciamiento de la palabra, la impunidad para decir una cosa y hacer otra. Una violencia que les lleva a perseguir a Milagro Sala y a Cristina. Una utilización de la Justicia que les permite meter presos sin condena. Medios de comunicación que tapan la realidad. Será importante ofrecernos a construir la opción de poder que represente al pueblo.

-¿Creés en la unidad política de cara al 2019 y la derrota del macrismo en las urnas?

-La veo factible.  Al principio de la gestión de Cambiemos, formábamos parte de una minoría que caracterizaba a ellos como un gobierno de ricos, de exclusión social y concentrador de riquezas. Nos plantamos desde el primer día y hubo sectores del peronismo y obreros que creyeron que el macrismo tenía diez años de gobierno, por lo cual había que acomodarse y negociar la gobernabilidad. En simultáneo, se trabajaba en el corrimiento del kirchnerismo como cuestión marginal, más que nada porque se preveía que con el peso en la Justicia se iba a poner a todo el mundo en la cárcel. Tuvimos convicciones, siempre dijimos lo que eran ellos. Hay un pueblo que vio en Néstor y Cristina una representación de sus intereses porque está claro que vivieron mejor, tuvieron un buen salario y los empresarios también ganaron plata. Quizá la gente no se pudo, en algunos casos, hacer la casa completa, pero sí ampliar alguna pieza. Se pudo vestir mejor, pudo comer mejor. En otras palabras, tuvieron más dignidad que la que tienen ahora.

-¿Ves a Unidad Ciudadana como protagonista?

-Sí, claro. La pérdida de derechos y ajustes consolidó al kirchnerismo como protagonista tanto en la esfera municipal y provincial como en la nacional. La gran elección de Cristina en soledad, en 2017, así lo demostró. Peleó contra todos, incluso con la división del peronismo de Massa y de Randazzo. Se crearon diferentes condiciones para ganar las próximas elecciones. Tenemos un piso muy alto de legitimidad y habrá que ver cómo construimos esa salida electoral que genere la acumulación política. El escenario es favorable no sólo para nosotros, sino también para el sindicalismo, para el Frente Renovador, los movimientos sociales y la izquierda. Todos estos espacios podemos construir una opción que derrote al macrismo. Lo que sí, no hay que poner la candidatura por delante sino establecer unos 15 o 20 puntos de encuentro como proyecto nacional y eso lo tenemos que hacer en la diversidad, aún con quienes tenemos algunas diferencias. El enemigo es muy claro. Es el macrismo y nos quiere aniquilar.

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