Rocambole, dibujante de Los Redonditos de Ricota, en Lanús: “El mundo tiene un propósito materialista”

Por Federico Arcelli.
Fotos: Mailén Cervera Novo.

Rocambole (Ricardo Cohen) visitó el Centro Cultural 29 de Septiembre, de Lanús, para presentar su nuevo libro “Solos y de noche – crónicas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”. Su última obra trata de una compilación de piezas gráficas históricas y crónicas periodísticas de todos los recitales de la banda, que datan desde 1993. Con textos y recopilación a cargo de Daniel Molteni y Germán Rimancus, el libro se propone como un catálogo indispensable para coleccionistas y fanáticos de la banda platense. El creador de las obras plásticas de la mítica banda platense se hizo presente junto con el diseñador y realizador de packging discográfico, Flavio Mammini.

“Me puse a pensar porqué se vuelve tan popular para la gente el dibujo de un esclavo quitándose una cadena de sus manos”, inició Rocambole, haciendo alusión a la tapa del disco Oktubre, el segundo álbum de Los Redonditos, con una fuerte impronta bolchevique. “El mundo tiene un propósito materialista, gobierna el mercado, el comprar y el vender. Es por eso que en nuestra formación educativa tenemos que aprender varias materias sobre eso”, agregó. “Guardamos la felicidad para la última parte de nuestra vida porque la empleamos en el hecho de la transacción, el ganar dinero, lo material… tener artefactos”, redondeó el artista.

Oktubre, tapa del segundo disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en 1986.

El apodo de Ricardo Cohen se debe a “Las hazañas de Rocambole”, un folletín francés publicado a fines del siglo XIX que el dibujante leía cuando era chico. Nació en Parque Patricios, el 12 de mayo de 1943, pero desde muy chico se fue a vivir con su familia a La Plata. Egresado de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, se mantiene en su barrio hasta el día de hoy.

“Hago una crítica a la educación de manera global, no puntualmente a nuestro país. La educación pone el interés en materias o en conocimientos que tienen que ver con el mundo material. Le dan más importancia a las matemáticas o a lengua que al arte. Ningún niño va a repetir porque no sabe cantar, bailar o dibujar, pero si anda mal en matemáticas es probable que repruebe o que tenga que hacer un esfuerzo”, denunció.

Respecto a sus primeros pasos como artista, Ricardo Cohen confesó: “Nos hicimos fanáticos del Rock And Roll con mis amigos y ese sentimiento se agrandó con el surgimiento de los Beatles. Muchos de ellos se transformaron en músicos y yo preferí seguir con lo que sabía: dibujar. Al mantener esa amistad se dieron varios proyectos”.

Durante la última dictadura, Rocambole se exilió en Brasil. Y fue en aquella tierra donde recibió su primera propuesta para sumarse a un proyecto que desembocaría en Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Me llegó una postal de Skay para decirme que estaban en Nueva York y que tenían un proyecto para dominar el mundo. Cuando volvimos al país empezamos a trabajar en este colectivo artístico, con payasos, bailarinas y la banda”.

El sistema proponía que tenías que ir a la televisión para triunfar. A la banda no le interesaba el triunfo, por eso hicimos nosotros mismos de manera artesanal todas las producciones”

Rocambole se despidió con aplausos y ovaciones dentro de una sala que se encontraba colmada. Luego, firmó autógrafos y dedicatorias de sus fans, quienes podían comprar en el lugar su último libro, como también algunos de sus trabajos anteriores. El postre estuvo a cargo de Finisterre, una banda tributo a los Redonditos de Ricota oriunda de La Matanza, que hizo delirar de emoción a los presentes hasta pasada la medianoche.

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