Martín Desalvo, director de la película ‘Unidad XV’: «La fuga fue cinematográfica»

Por Federico Arcelli.

«Unidad XV» se presentará este viernes 7 de junio a las 18:00 con entrada libre y gratuita en el cine Tita Merello de la Universidad Nacional de Lanús. Héctor Cámpora, John William Cooke, Guillermo Kelly y Jorge Antonio Chibene, dirigentes peronistas de ideologías diversas y presos políticos del gobierno dictatorial de Aramburu, deciden unirse para escaparse y así evitar ser fusilados por el régimen.

Martín Desalvo, en diálogo con este portal, habló sobre el surgimiento de la idea y de la emoción que le genera llegar con su trabajo a Lanús.

-¿Cómo surgió la idea para realizar esta película?

-De casualidad. Estábamos con Mora (Recalde) preparando otra película cuando una militante amiga de ella nos dijo que hiciéramos una filmación sobre la fuga de Cámpora y sus compañeros de la Unidad XV de Río Gallegos. Cuando contó la anécdota, realmente no registraba bien a cuál se refería, ya que confundía, como todo el mundo, esta fuga con la producida por Kelly en Chile. Empecé a investigar un poco y me encontré con que los titulares de los diarios de aquella época describieron al acontecimiento como cinematográfico. Allí me di cuenta que podría tener algún condimento para llevar a cabo la película y que serviría mucho contar esa historia por tratarse de algo bastante oculto o poco recordado para la historia de nuestro país.

-¿Qué te sedujo para concretar la realización del trabajo?

-La idea de un hecho con características cinematográficas y la dimensión de lo invisibilizado que fue el suceso, me parecieron dos motivos muy interesantes. El motivo que se armó alrededor de la fuga y como se generó internamente me interesó mucho. Hay que tener en cuenta que este proyecto nació en 2014, cuando todavía no teníamos idea que el estreno de la película iba a darse en el marco de la resistencia al gobierno macrista. Otra cosa que me gustó fue la variedad ideológica de los dirigentes peronistas, que iba desde la izquierda hasta la derecha pasando por el centro, pero con la premisa de unirse en pos de vencer un enemigo en común. Esa demostración de unidad y de cachetazo al poder de turno del 55 me parecía que era un lindo evento para contar, sobretodo porque me nutro de elementos del cine más clásico y de género como la fuga carcelaria. El desafío era contar una película de suspenso y mantener al espectador atento, contando también con la dificultad adicional de que todos sabíamos que todos se fugaban y que no iban a ser fusilados en prisión.

-Participaron más personalidades de la fuga. ¿Porqué te centraste en cuatro?

-Cuando uno tiene muchas artistas en escena se transforma en una película coral y esa situación es muy compleja porque se debe dedicar varios minutos a cada personaje para presentarlo y saber quién es. Me parecía una buena idea abreviar la cantidad para que la trama no sea tan grande y engorrosa. Además, porque los cuatro personajes que seleccioné eran los más conocidos del movimiento peronista, los que más trascendieron.

-¿Qué te genera proyectar en la Universidad Nacional de Lanús?

-Mucho placer y orgullo. Conozco la casa de estudios y me encanta que se pueda realizar allí. Es una película que actualmente la proyectamos en unidades básicas y universidades, como una propuesta que entretiene no sólo políticamente sino a nivel cinematográfico. Me genera mucha alegría concurrir con Mora (Recalde), muy comprometidos con la causa, para escuchar los debates interesantes que se arman una vez finalizada la película.

-¿Cómo transitan la situación actual del cine, en medio de la crisis política nacional?

-La situación es bastante compleja porque no escapa a la realidad del país. Se han achicado las posibilidades de otorgamiento de créditos por parte del instituto de cine para financiar las películas. Asimismo, también bajaron la cantidad de espectadores en las salas y el porcentaje de quienes consumen cine nacional. En la actualidad el público se encuentra concentrado en cuatro o cinco grandes películas argentinas que dejan de lado la diversidad del cine nacional y hasta incluso el internacional, ya que salvo el norteamericano es poca la cantidad de otras películas extranjeras que se exhiben por fuera del ambiente ‘pochoclero’. Espero que a futuro, con la implementación de algunas políticas públicas inteligentes, se pueda revertir la tendencia y volver a tener un pueblo de producción como supimos tener hace no mucho tiempo. Varias películas eran reconocidas en el exterior. También necesitamos poner en marcha un programa de generación de público, ya que los chicos de primaria y secundaria casi no ven cine argentino. Estamos ante una pérdida cultural muy grande que no debemos permitir.