La hija del proxeneta Raúl Martins: “Mi padre aportó a la campaña de Macri porque tenía prostíbulos denunciados en la Ciudad”

Tras conocerse la detención en México del ex espía de la SIDE y proxeneta, Raúl Martins, los colegas de Agencia Paco Urondo dialogaron con Lorena Martins, su hija, que lo denunció por liderar una red de trata de personas y lavado de dinero.

-Se conoció la detención de Raúl Martins, su padre. Usted lo denunció por diversos delitos. ¿De qué se tratan las causas en su contra?

-Son múltiples delitos por los que se encuentra acusado, trata de personas, lavado de dinero, corrupción en el aporte a la campaña de Mauricio Macri en la Ciudad, en el 2007. Corrupción en la Policía Federal, en la Agencia Gubernamental de Control , en la ex Side y en varios organismos oficiales que permitían que esta red pudiera funcionar.

Usted señala una vinculación entre Martins y el macrismo. ¿Qué vínculos existieron?

-Se aportó un email al juzgado que explica claramente la situación. Mi padre envió un mail a sus empleados, en el cual me adjunto a mi. Por eso lo tengo yo. Ahi dice: «Hay que aportar a la campaña de Mauricio Macri porque todos los locales de prostitución denunciados están en la capital».  Ahí se expone eso que tenían que aportar por los prostíbulos que funcionaban en CABA.  Luego un empleado de mi padre fue a ver una persona cercana a Mauricio Macri para entregarle un sobre con dinero.

-Existe también una foto en la cual se lo puede ver a Macri, junto a su mujer Juliana Awada y Conde, muy vinculado a Martins.

-Sí así es, pasaron a visitarlo. Gabriel Conde que también es conocido porque estuvo condenado por corrupción de menores. Gabriel fue el que presentó a mi padre con Macri. Es uno de los responsables de la organización criminal. Pero el tema de los aportes es anterio, ya venía de antes.

-Usted sufrió una persecución por realizar las denuncias contra su padre. ¿Cómo atravesó esas experiencias?

-Sufrí una persecución enorme. Fue tremendo. Me mandaron matones a mi casa y hubo disparos. El juzgado de trata me puso cuatro custodios de Gendarmería. Hasta que finalmente decidí irme de país. Era una situación de amenaza constante. Yo estaba embarazada de cuatro meses. Mi vida era prácticamente imposible. No podía buscar trabajo con los custodios que tenía. Tenía que renunciar a mi propia vida. Y muchos medios no quisieron difundir la denuncia. Parecía que me cuestionaban a mi y no a él, que es el criminal. Fue durísimo.

(Publicado originalmente en Agencia Paco Urondo. Reproducida con la autorización de sus responsables).