Alberto Fernández condenó el aval de la dictadura boliviana a las masacres de las Fuerzas Armadas y cuestionó el silencio de Macri y de la OEA

El presidente electo, Alberto Fernández, condenó hoy el aval de la autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Añez, a los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas en el marco de la represión a las protestas populares.

Fernández se refería al espeluznante decreto de la dictadora Jeanine Añez Chávez, que le permite a las Fuerzas Armadas reprimir y matar gente sin correr ningún tipo de riesgo legal. El presidente boliviano derrocado, Evo Morales, por su parte, se refirió al decreto como «una carta blanca de impunidad para masacrar al pueblo».

«El personal de las Fuerzas Armadas, que participe en los operativos para el restablecimiento del orden y estabilidad pública, estará exento de responsabilidad penal cuando en cumplimiento de sus funciones constitucionales, actúen en legítima defensa o estado de necesidad. Las Fuerzas Armadas deberán enmarcar sus actuaciones conforme lo establece el Manual del Uso de la Fuerza aprobado, pudiendo hacer uso de todos los medios disponibles que sean proporcionales al riesgo de los operativos», establece el decreto, lo que en pocas palabras significa que tienen derecho a dispararle a la población civil si así les parece conveniente. «Todas las organizaciones e instituciones públicas y privadas del estado, de acuerdo a las necesidades, deben prestar el apoyo requerido a las Fuerzas Militares y Policiales», sostiene el escalofriante decreto.

El decreto llega un día después de la feroz represión en Sacaba, Cochabamba, contra los ciudadanos que respaldan a Evo Morales. Allí se concentró una multitud para reclamar respeto por el orden constitucional y por el gobierno democrático. La represión dejó un triste saldo de 9 muertos y alrededor de 120 heridos, con lo cual hasta el momento la prensa que son 26 las personas que perdieron la vida por defender la democracia.