Dieron marcha atrás: finalmente, no se tratará la privatización de los clubes en AFA hasta nuevo aviso

“Posterguen, pero hagan lo que sea para que salga”. Según Doble Amarilla, esta fue la frase que Mauricio Macri le deslizó al presidente de Boca, Daniel Angelici, respecto al tratamiento de las sociedades anónimas deportivas en la asamblea de AFA. Finalmente, y luego de que se haya reprogramado el debate del 22 de noviembre al 29, decidió suspenderse hasta nuevo aviso la orden del día que votaba el ingreso o no ingreso del capital privado al fútbol argentino.

Estaba claro. Las relaciones de fuerza del gobierno nacional, sumergido en medio de una fuerte crisis económica en el país, no generaban la suficiente espalda para tratar un tema que encima genera un fuerte rechazo en el mundo del fútbol y en la sociedad en general. Tanto equipos grandes (menos Boca) como chicos; de Capital, Gran Buenos Aires y del Interior, se expresaron públicamente en contra de las SAD, mediante diferentes plataformas.

De esta manera, no sólo que la votación -requería para su aprobación las tres cuartas partes de 43 votantes- no iba a tener los resultados esperados para Macri y Angelici, sino que encima corrían serios riesgos de repetirse aquella historia de junio de 1999, cuando el actual mandamás de la Nación, en aquel entonces devenido en presidente de Boca, perdió una histórica votación por 38-1.

Tal como afirmó La Unión de Lanús hace unos días, el Club Atlético Lanús, a través de un comunicado oficial, manifestó su intención de que tanto su institución como todas las demás continúen en manos de sus socios. River, Independiente, Racing y San Lorenzo, entre otros, se expresaron en la misma sintonía.

Habrá que ver cómo continúa la historia. Además de las SAD, otra de las amenazas del gobierno nacional se relaciona con la derogación del Decreto 1212, que actúa como oxígeno para las cuentas financieras de los clubes. De esta manera, los mismos no abonan sus aportes como una empresa (31%) -ya que no la son- sino una asociación civil (7%). Si se pone un fin a este decreto, las instituciones aportarán como una entidad privada y sufrirán serios problemas en sus arcas económicas.

Una nueva batalla fue ganada por los clubes y perdida por el gobierno y los grupos concentrados. ¿Cuánto tiempo faltará para que refloten el tema?

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